150 millones de dólares en criptomonedas perdidos por la contraseña.

Gerald Cotten, fundador de Quadriga CX, falleció el pasado mes de diciembre y nunca reveló a nadie el código para acceder a la plataforma y desbloquear las criptomonedas depositadas en ella.

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150 millones de dólares perdidos a causa de un password. Gerald Cotten fue el fundador de Quadriga CX: una de las plataformas más importantes, al menos en Canadá, para transar criptomonedas: de Ethereum a Bitcoin. Cotten era el único que tenía la contraseña para acceder a la plataforma. De hecho, el acceso sólo es posible con su ordenador personal, protegido por diferentes niveles de encriptación descifrables sólo con un código. El hombre, murió el pasado 9 de diciembre a causa la enfermedad de Chron y así la plataforma quedó totalmente inaccesible junto con los valores depositados en ella: 26.500 Bitcoins, 11.000 Bitcoins Cash, 11.000 Bitcoins SV, 35.000 Bitcoins Gold, 200.000 Litecoins y 430.000 Ethereums. En total, equivalen a unos 150 millones de dólares, al tipo de cambio actual.

Gerald Cotten murió en la India, donde estaba trabajando en la apertura de un orfanato. Las circunstancias poco claras de su muerte hicieron pensar en una estafa de un millón de dólares, orquestada para robar millones de dólares de la plataforma. Su esposa, sin embargo, presentó un certificado de defunción regular y el gobierno indio también confirmó que un ciudadano canadiense había muerto en el país en esos días.

“El portátil que Gerry usaba para dirigir la compañía está encriptado y no tengo ni idea de dónde está la contraseña. A pesar de mis diligentes búsquedas, no pude encontrar contraseñas ni claves privadas en ninguna parte. Contraté a un experto en seguridad altamente calificado, Chris McBryan, para tratar de recuperar la información. El Sr. McBryan pudo recuperar algunos datos de los teléfonos de Gerry y otras computadoras, pero no pudo acceder a la computadora principal”, explicó la viuda Jennifer Robertson en una declaración jurada ante la Corte Suprema de Nueva Escocia en Canadá.

En resumen, es una historia que pone de relieve cómo la ausencia de un marco regulatorio claro puede poner en riesgo las inversiones en monedas criptográficas.

Una lección para aprender.

Redacción Cambio Digital On Line