Seis de cada diez empleados es optimista sobre el impacto de la tecnología en su futuro laboral

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Aun así, según un informe realizado por BCG Henderson Institute y Harvard Business School sobre el futuro del trabajo, ni los empleados ni los líderes empresariales perciben el impacto de la tecnología como un tema prioritario.

Tal y como se desprende del estudio Future Positive: How Companies Can Tap Into Employee Optimism to Navigate Tomorrow’s Workplace, realizado tras entrevistar a 6.500 líderes empresariales y 11.000 trabajadores middle-skill, el 61% de los trabajadores es optimista sobre el impacto que la tecnología tendrá en su futuro laboral.

El estudio indica que el 39% de los líderes empresariales creen que la falta de empleados con nuevos conocimientos ya está teniendo un impacto en sus organizaciones. Citan con más frecuencia (29%) el temor de los trabajadores al cambio como la razón que más les impide prepararse para el futuro.

Por su parte, casi la mitad de los trabajadores a nivel mundial (46%) se consideran personalmente responsables de prepararse para los cambios y el 45% cree que los cambios en el entorno laboral darán como resultado mejores salarios. El 75% sostiene que probablemente o definitivamente necesitará prepararse para adecuarse a las tendencias futuras del trabajo.

Los temas más comunes señalados como significativos por los empleados son el desarrollo y la formación de la fuerza laboral (30%), los cambios repentinos en las necesidades de los clientes (27%) y las expectativas de los empleados en relación a la flexibilidad laboral (27%).

De los 11 países analizados en el informe, los trabajadores españoles son, tras los franceses, los que mayor responsabilidad asignan al gobierno en su preparación para el futuro. Aun así, consideran que ellos mismos son los primeros responsables en formarse.

Joseph Fuller, profesor de Harvard Business School y copresidente del proyecto Managing the Future of Work, explica que “lo que demuestran las conclusiones de este informe es que los líderes empresariales están pasando por alto a un socio clave en sus esfuerzos por prepararse para el futuro: su propia fuerza laboral. En lugar de temer el futuro del trabajo, los empleados de todo el mundo están absolutamente dispuestos a aceptar el cambio y tomar medidas. Es responsabilidad de los líderes empresariales reconocer esta oportunidad y ser proactivos para apoyar a sus empleados y generar planes de acción concretos».

Judith Wallenstein, socia de Boston Consulting Group (BCG) y directora de BCG Henderson Institute Europa, asegura que en general “los empleados no consideran a la tecnología como culpable de un futuro incierto, sino como una oportunidad. Los trabajadores que han participado en nuestra investigación son optimistas y miran hacia el futuro con confianza, además creen que la tecnología puede ser parte de la solución».

IDG.es