Apple no consigue remontar las ventas del iPhone

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Los resultados de la firma se igualan gracias al récord histórico en ingresos por servicios y el buen desempeño de las otras categorías, como se ha dado a conocer en un evento marcado por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Con los análisis de las implicaciones de la compra del negocio de módems 5G de Intel por Apple todavía calientes, la compañía de la manzana ha presentado sus resultados para el tercer trimestre de su año fiscal 2019. Unas cuentas que confirman la tendencia de los últimos periodos: cae la venta del popular iPhone, el smartphone de la firma de Cupertino. Apple consigue salvar los muebles gracias a las ventas del resto de categorías, especialmente la de servicios y la de wearables, hogar y accesorios. En total, la corporación ha facturado 53.809 millones de dólares, un 1% más que en el mismo período del año anterior.

Por categorías, las ventas del iPhone suman 25.986 millones de dólares, un 11,82% menos que las del mismo trimestre de 2018, cuando Apple facturaba por esta vía 29.470 millones. Un retroceso que ha llevado a que los ingresos por venta de su smartphone sean menos de la mitad del total. A pesar de ello el CEO de la firma, Tim Cook, habla de «mejoras significativas» en la tendencia del iPhone.

El resto de partidas crece y, en el caso de servicios, lo hace con «récord histórico de ingresos», en palabras de Cook. Así, entre abril y junio, la parte de servicios facturó 11.455 millones de dólares, un 12,64% más que en el año anterior. En wearables, hogar y accesorios se produjo un «crecimiento acelerado» que le ha llevado a pasar de los 3.733 millones de dólares a los 5.525 millones. En iPad y Mac, «fuerte rendimiento»: por las ventas del primer dispositivo se facturan 5.023 millones de dólares y por las del segundo, 5.820 millones, frente a los 4.634 y 5.258 millones que sumaban, respectivamente, entre abril y junio de 2018.

Pese a que a nivel de ingresos la compañía mejora levemente, en los beneficios netos se produce una caída del 12,8% al pasar de ganar 11.519 millones a los 10.044 millones. Por acción, el beneficio neto trimestral se sitúa en los 2,18 dólares, un 7% menos que en el tercer trimestre de su año fiscal 2018. Sin embargo, Cook habla de «el mejor trimestre de junio hasta la fecha» y los inversores parecen satisfechos de los resultados, ya que las acciones de la firma subían en las operaciones tras el cierre, después de hacerse públicos los resultados, y a primera hora de la mañana se maneja una subida del 4,5% respecto al último valor cotizado el martes.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha sido el tema de fondo de la presentación de los resultados, realizada en el momento en que se están produciendo los primeros contactos entre ambos países tras la tregua acordada en junio. La situación tiene un impacto directo en Apple, ya que la firma fabrica los componentes para algunos de sus productos estrella —iPhone incluído— en el país asiático. Como recuerda Reuters, hasta ahora habían conseguido evitar los aranceles, por lo que un cambio en la situación internacional podía perjudicarles de forma significativa.

Por lo pronto, el negocio de Apple en China ha suavizado su caída respecto a los resultados de enero a marzo. Si en ese periodo registraban un descenso del 22%, entre abril y junio la bajada se moderó hasta el 4%, con 9.160 millones de dólares facturados.

La compañía ha aprovechado la presentación de las cuentas para confirmar la llegada al mercado de la Apple Card, que se producirá en agosto y que en principio solo será para un grupo de clientes de Estados Unidos, como explican en la web. Se accederá a través de la aplicación Wallet y, por cada compra que se realice con ella, se conseguirá «efectivo diario. Y es realmente efectivo», indican. No se han concretado los planes para un despliegue internacional.

IDG.es