Aspectos en los que influirá el 5G en la industria manufacturera

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El nuevo estándar facilitará la automatización de tareas y el acceso a redes privadas para la seguridad de la información, aunque habrá que esperar para su lograr su potencial.

La llegada del 5G está empezando a notarse en distintas aspectos, tanto en el económico como en la multiplicación de casos de uso. Con 2019 como año de su despliegue comercial en los primeros territorios, la previsión es que la facturación derivada de su uso crezca en el periodo entre 2018 y 2021. Son estimaciones de la firma Gartner, que prevé que se pase de los 612,9 millones de dólares en ingresos relacionados con 5G en 2018 a los 6.805 millones en 2021.

La nueva generación de red móvil promete influenciar en múltiples industrias y sectores, desde la energía a la agricultura, el retail o el gaming. Entre las que con mayor fuerza notarán la expansión del 5G está la fabricación. El estándar será uno de los impulsores de la industria 4.0 y las fábricas inteligentes, una tendencia de la que se han hecho eco firmas de análisis como CB Insights.

La nueva red tiene el potencial de habilitar la transformación digital en fabricación, un proceso en que la firma Forrester distingue varios aspectos en los que la introducción del 5G se reflejará en la industria manufacturera. En una de sus principales aplicaciones, el 5G funcionará como catalizador de la automatización y de la optimización de parte de los procesos que se desarrollan en la fabricación.

En concreto, en la cadena de distribución y en la planificación de la producción, sus posibilidades son significativas.

Para las factorías inteligentes, las redes 5G no públicas supone un abanico de nuevas posibilidades, a través de las cuales se pueden reforzar aspectos como la privacidad, la seguridad de los datos o el cumplimiento de la normativa y, relacionado con la protección de la información, de legislación como el GDPR. Además, se puede aprovechar para el rendimiento de las redes móviles para grupos de usuarios.

Otro de los puntos a tener en cuenta es la baja latencia que promete el 5G. Un factor que se irá afirmando a medida que la expansión del estándar se popularice, lo que Forrester calcula que pasará a partir de 2021. De momento, dicen, es demasiado pronto para que la industria explore todo el potencial de la red.

IDG.es