7 rasgos de un arquitecto empresarial exitoso

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Con la transformación digital desafiando a las empresas en todo el mundo, un número creciente de empresas está poniendo su futuro en manos de un arquitecto empresarial, alguien que puede tomar la interrupción y convertirla en una ventaja competitiva. Con la guía de un CIO, el arquitecto empresarial puede desarrollar una arquitectura de sistemas y un plan de evolución tecnológica que respaldará y avanzará la estrategia comercial de la empresa en los años venideros.

Encontrar un arquitecto empresarial calificado no es fácil, y entregarle el destino de una empresa a alguien que no está equipado para realizar el trabajo, puede ser devastador desde el punto de vista operativo y financiero. Para asegurarse de contratar a un arquitecto empresarial que comprenda los objetivos de su organización y tenga los conocimientos técnicos y comerciales necesarios para construir una arquitectura de sistemas flexible pero resistente, preste especial atención a los siguientes rasgos.

1. Un historial sólido
La mayoría de las organizaciones buscan un arquitecto empresarial (AE) con un historial que compruebe que ofrece soluciones grandes e impactantes que permiten a la gerencia alcanzar múltiples objetivos comerciales. El AE «debería haber demostrado experiencia trabajando con ejecutivos para comprender lo importante en cuanto a administrar el negocio”, observa Anand Bahl, CIO, CVP, del fabricante de chips Micron Technology. Un AE también debe saber cómo alinear los servicios de TI con los objetivos empresariales para crear una ventaja competitiva. Además, debe tener experiencia en proponer tecnologías disruptivas que conduzcan a la diferenciación de productos o servicios, en lugar de sugerir soluciones seguras e insípidas que harán poco más que satisfacer las necesidades básicas de TI de la organización.

Noel Reynolds, director de arquitectos de soluciones en BlueCat, el proveedor de software de DNS, cree que un AE debería ser capaz de señalar logros de arquitectura pasados, incluyendo decisiones de diseño, objetivos alcanzados y desafíos enfrentados y conquistados. «También deberían poder describir su proceso de aprendizaje para aprender nuevas tecnologías”, agrega.

Huya de los AEs que no puedan proporcionar descripciones detalladas de éxitos pasados. Reynolds también sugiere evitar cualquier AE que tenga un historial de ofrecer soluciones puntuales que no abordan problemas relacionados en lugar de iniciativas holísticas integrales.

2. Comprensión y visión
Un arquitecto empresarial siempre debe estar en busca de formas de utilizar nuevas tecnologías para abordar las necesidades empresariales actuales y futuras. «La combinación de curiosidad y habilidades de resolución de problemas resulta en alguien que siempre encuentra nuevas formas de resolver problemas empresariales reales con tecnologías nuevas y novedosas”, comenta Bahl. «Esto requiere personas que tengan una gran visión para los negocios, una comprensión profunda de los procesos empresariales y una comprensión igualmente profunda de las soluciones tecnológicas existentes y emergentes”.

El pensamiento heredado puede ser un impedimento tan grande como la arquitectura heredada, advierte Richard Marshall, ex analista de Gartner, ahora director de ConceptGap, una firma de asesoría tecnológica. «Es probable que alguien con experiencia en resultados comerciales e innovación sea un mejor candidato que alguien inmerso en el diseño de arquitectura convencional a gran escala”, señala.

3. Conocimientos y habilidades técnicas profundas
El atributo más importante que se debe buscar en un arquitecto empresarial es un profundo conocimiento técnico, particularmente en áreas esenciales y de rápida evolución, como redes, virtualización, nubes y herramientas de automatización/orquestación. «Un amplio conocimiento asegurará que el arquitecto tenga la experiencia para hacer recomendaciones sobre las tecnologías o soluciones que sean más apropiadas para los objetivos de la organización o para los problemas que deban ser resueltos”, explica Reynolds. «También garantizará que, al acercarse a tecnologías más nuevas, el arquitecto tenga el conocimiento básico necesario para adaptar e integrar las nuevas tecnologías en la solución [planificada]”.

Los mejores AEs se elevan a su posición desde los rangos tecnológicos. «Tienen experiencia práctica en diferentes roles técnicos”, señala Dave Messinger, CTO de Topcoder, una comunidad global abierta de diseñadores, desarrolladores, científicos de datos y programadores. «Deben poseer una aptitud para aprender sobre nuevas tecnologías y tener experiencia comprobada en la ejecución de grandes proyectos con múltiples equipos”, agrega.

4. Capacidad para transformar el conocimiento en liderazgo
Tradicionalmente, la mayoría de los arquitectos empresariales se presentaban como expertos senior de TI enfocados en centros de datos con años, o incluso décadas, de experiencia práctica. Hoy, sin embargo, estando firmemente establecidas en la corriente principal de TI las infraestructuras definidas por software y las prácticas de integración continua/entrega continua (CI/CD), más empresas buscan personas con fuertes capacidades de codificación. «Los EAs pueden tener un mayor impacto si lideran con el ejemplo al ser más prácticos con la codificación”, anota Todd Loeppke, arquitecto principal de CTO en el proveedor de servicios de recuperación Sungard Availability Services. «Busco miembros del equipo que tengan las últimas habilidades prácticas, junto con años de experiencia en la industria”.

Un AE debe ser capaz de motivar y liderar una colección diversa de tecnólogos, equipos de negocios y operaciones, y líderes empresariales. A medida que se toman decisiones sobre la identificación y la priorización de los elementos del proyecto, el AE probablemente enfrentará demandas competitivas y conflictivas. «Esto requiere la capacidad de descubrir matices en las necesidades y deseos, y luego llegar a un consenso sobre el mejor curso de acción”, aconseja Dan Miklovic, un ex investigador de Gartner, ahora miembro de The Analyst Syndicate. «Las grandes habilidades de facilitación son fundamentales para lograr esta [tarea]”, señala.

5. Una aguda conciencia de las necesidades del negocio
Es importante un conocimiento profundo de la pila técnica primaria y los problemas relacionados, pero un AE también debe ser capaz de comprender y abordar las necesidades de los líderes empresariales. «Un arquitecto empresarial debe tener una gran perspicacia empresarial junto con un conocimiento tecnológico avanzado”, sugiere Uday Ayyagari, arquitecto principal de Crowdz, proveedor de la plataforma de pagos B2B.

Un objetivo clave para cualquier AE debe ser reunir todas sus habilidades para crear nuevas oportunidades de generación de ingresos con un costo total de propiedad mínimo y tratando de evitar gastos. «Una de las formas en que esto se puede hacer es mediante la prevención de las dificultades operativas habilitadas por la tecnología”, explica Ayyagari. «Las decisiones incorrectas pueden terminar costándole mucho a la empresa y, por lo tanto, el arquitecto empresarial actúa como un guía a lo largo del trayecto”. Para garantizar el éxito a largo plazo, el AE debe prestar mucha atención a las métricas clave, específicamente a los indicadores time-to-market para actividades esenciales que generan ingresos, indica Ayyagari. También aconseja adoptar prácticas para evitar costos, como diseño y arquitectura escalables, DevOps y modelos operativos elegantes.

A menos que se una a una organización recién formada, el AE tendrá que equilibrar los desafíos conflictivos de soportar sistemas heredados con la necesidad de lograr agilidad empresarial adicional. «Cumplir con los enfoques tradicionales dará como resultado que TI continúe siendo vista como un servicio de prevención empresarial, ya que la capacidad de respuesta necesaria no estará ahí”, advierte Marshall. Encontrar un enfoque óptimo mientras se hace malabares con los requisitos continuos impuestos por los mandatos de cumplimiento, gobernanza, seguridad y presupuesto solo se puede lograr teniendo un ojo siempre puesto sobre los resultados del negocio, y manteniendo una comprensión sólida y constante de las tecnologías subyacentes.

6. Objetividad
Tener una mente abierta que acoge las nuevas tendencias prometedoras le permite a un arquitecto empresarial examinar los prejuicios de la industria y el ruido blanco para obtener una comprensión imparcial de la tecnología, los desafíos de la industria y las direcciones estratégicas. «Nosotros, como humanos, estamos naturalmente predispuestos a ser parciales, y esto deriva de nuestras experiencias y entorno pasados”, observa Chander Damodaran, arquitecto jefe de Brillio, una empresa de servicios de transformación digital. Un AE necesita superar preconceptos para tomar decisiones basadas en el mérito.

Cada vez que un AE comienza un proyecto, él o ella se enfrenta a un lienzo en blanco. La primera tarea de un AE es lograr una comprensión clara del desafío en cuestión. El siguiente paso es identificar a todos los stakeholders que se verán afectadas o influenciadas por los próximos cambios y, luego, mantener conversaciones objetivas con todos ellos. «Ver claramente los problemas, comprender el camino a seguir, y poder comunicarlo de manera elocuente a los equipos de liderazgo y técnicos es un aspecto único de la arquitectura empresarial [liderazgo]”, señala Scott Binner, consultor senior de la firma de asesoría de transformación digital SPR.

«Un AE (…) necesita poder comprender de manera bastante profunda el problema del negocio, conocimientos técnicos [y] de la industria para liderar las conversaciones”, agrega Damodaran.

7. Habilidades blandas
Las habilidades blandas, como una personalidad positiva y habilidades de motivación, pueden ser tan importantes en un AE como la destreza técnica. «Las habilidades blandas son más difíciles de encontrar, ya que son exclusivas de la personalidad de cada individuo y no se pueden obtener a través de los métodos típicos de adquisición de habilidades”, asegura Binner. «La política y las personas son mayores barreras para el éxito de grandes iniciativas que los obstáculos técnicos”.

Es importante encontrar un AE que sobresalga tanto en la comunicación escrita como verbal. «Se le confiará al arquitecto trabajar con muchos de los equipos internos, y, por ello, se necesita a alguien que pueda comunicarse y documentar lo que está haciendo de una manera que facilite la comprensión y la cooperación”, explica Reynolds.

Recuerde, también, que una arquitectura de sistemas solo proporciona valor después de ser implementada. «El arquitecto debe tener una pasión por el éxito para garantizar el seguimiento y el compromiso con la arquitectura”, dice Miklovic. «De lo contrario, el (…) proceso se convierte en nada más que un ejercicio intelectual sin ningún beneficio para la empresa”.

John Edwards, CIO.com