Las empresas, obligadas a reconsiderar las soluciones de videoconferencias cuando pase la pandemia

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Las empresas han acelerado los despliegues de videoconferencia para llenar un vacío repentino. Garantizar la disponibilidad, la escalabilidad y la seguridad de la red requiere un pensamiento a largo plazo.

La pandemia de COVID-19 ha convertido lo que iba a ser una marcha mesurada hacia un mayor uso de la videoconferencia en un torbellino. La disponibilidad de opciones de conferencias en la nube de clase empresarial ha ayudado a mantener el caos de despliegue manejable, no obstante, los equipos de TI necesitan pensar en cómo garantizar la disponibilidad, el rendimiento y la seguridad de las videoconferencias a largo plazo.

«La gente ha recurrido a Zoom y a otros sistemas de videoconferencia como WebEx, y está funcionando bien. Creo que ahora mismo estamos en la fase reactiva con esta pandemia. Universidades, escuelas, empresas, organizaciones – todos están tratando de averiguar cómo habilitar virtualmente a todo el mundo de todas partes» explica Nick Barber, analista senior de Forrester Research.

Pese al presente que atravesamos, tenemos también que tener un ojo puesto en el futuro. ¿Cuántos de los cambios que hoy estamos experimentando se convertirán en permanentes? ¿Crecerá el teletrabajo? ¿Continuarán las empresas intercambiando conferencias telefónicas por videoconferencias cuando organicen reuniones de equipo, entrevistas de trabajo y sesiones de planificación con clientes y colaboradores? ¿Cómo se integrarán las aplicaciones de videoconferencia con las herramientas de colaboración existentes en una empresa? Estos son algunos de los temas en los que los equipos de TI deben pensar mientras desarrollan estrategias de videoconferencia a largo plazo.

«Una vez que hayamos superado esta crisis, podremos mirar a nuestro alrededor y ver los beneficios de tener a toda la organización conectada de esta manera», apunta Barber. «Creo que esto podría cambiar la forma en que muchas empresas se conectan. Hemos estado uniendo las piezas de esto. Una vez que superemos este bache, las empresas presentarán un plan estratégico para la colaboración y la comunicación en torno a la videoconferencia.»

«Las empresas pensaban que tenían buenas redes, pero ahora están descubriendo que necesitan ser actualizadas»

Zeus Kerravala, fundador y principal analista de ZK Research, considera que la pandemia ha cambiado la forma en que las empresas ven la videoconferencia y está desafiando las ideas que se tenían desde hace tiempo sobre sus dificultades técnicas. «Hay mucho sesgo histórico porque los sistemas más antiguos eran difíciles de usar, eran complejos y la experiencia del usuario podía ser poco fiable.

La gente tiene una larga memoria, y recuerdan esos sistemas difíciles de usar. Pero todo está cambiando porque tiene que cambiar, y el uso del video genera más uso del mismo. Una vez que empiezan a usarlo, tiende a gustarles y luego quieren usarlo más. Si vas a hacer llamadas multipartitas, será mejor con una videollamada».

Implicaciones de la videoconferencia en la red
A medida que las empresas se adentran más en la videoconferencia, los requisitos de red y escalabilidad se hacen más evidentes. La videoconferencia, ya sea un servicio de conferencias basado en la nube o un sistema de telepresencia inmersiva de alta gama, va a poner de relieve cualquier problema o debilidad en la red de la empresa.

«Descubres que para que una videoconferencia funcione, tiene que funcionar desde la nube hasta el punto final. Si hay alguna debilidad en la red entre esos dos puntos, se va a notar», dice Kerravala. «Las empresas pensaban que tenían buenas redes, pero ahora están descubriendo que necesitan ser actualizadas».

IDG.es