El teletrabajo supone un cambio cultural cuyo epicentro son las personas

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Durante un encuentro virtual en España se abordó la cuestión de cómo mantener la productividad del empleado que trabaja de manera remota.

La crisis del COVID ha obligado al confinamiento en casa de la gran mayoría de la población, suponiendo una grave amenaza a la continuidad de los negocios. Afortunadamente, vivimos en un siglo en el que las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han facilitado que la gente siga operando desde sus domicilios.

La continuidad de negocio, pues, se ha podido mantener. Sin embargo, evitar esa drástica –y dramática– interrupción no significa trasladar lo que se hacía en la oficina a los hogares. Este traslado supone un cambio de cultura en el que el empleado quizás no mantenga su productividad. Ateniéndonos a que el teletrabajo seguramente se mantenga incluso después de que todo pase, esta productividad cobra más relevancia.

Para indagar y conocer cómo las empresas enfrentan esta nueva situación, ComputerWorld & IDG Research, en colaboración Nexthink, la empresa que versa sobre la experiencia del empleado digital, han organizado un encuentro virtual en el que asistieron diversos líderes de tecnología de importantes empresas a nivel global y nacional. La lista se compone de: Carlos González Jardon, director de gobierno de TI en Abanca, Rodolfo Pérez Mancebo, responsable de Gestión de sistemas de BBVA, Iván Sanz Aranda, corporate it support manager de Gestamp Automoción, Chechu Zabako, end users services team manager de Iberdrola y María Teresa Verdú Sánchez, head of global IT infraestrastructure services & IT industrial complexes de Repsol.

Por parte de Nexthink participaron Pedro Ligero y Mila Rodríguez, country manager Iberia & Latam y Enterprise account manager, respectivamente. Pedro explicó que es necesario “hay que tener una serie de procesos que me permita saber cómo gestionar estas personas, sin olvidar el trato humano”. Mila, por su parte, desarrolló que hay “una problemática en ese proceso de adaptación de los empleados a la realidad actual” y que “esto trata de personas y el lado humano es la parte más importante”.

IDG.es