El costo medio de las brechas asciende a 3,86 millones de dólares

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Ponemon e IBM aluden al alcance y el costo medio que la filtración de datos ha causado a nivel mundial en 2020, en un escenario en el que la pandemia del covid ha impulsado a muchas firmas a incrementar su ciberseguridad.

El estudio anual que realiza Ponemon Institute y publica IBM Security: «Cost of a Data Breach Report», constata en su edición de 2020 que, mientras las empresas continúan adaptando su operativa como consecuencia de la pandemia del covid-19 para proteger la salud de sus empleados, y abrazar la transformación digital a marchas forzadas para adaptarse a los nuevos modelos de negocio, emerge al mismo tiempo un interés creciente por mitigar los riesgos de las organizaciones en aspectos relacionados con la ciberseguridad.

El informe correspondiente a las brechas de datos que han tenido lugar a lo largo del último año, proporciona una visión detallada del impacto financiero que los incidentes de seguridad TI han ocasionado en las empresas y sus consecuencias. En concreto, el informe de este año analiza 524 brechas de seguridad ocurridas entre agosto de 2019 y abril de 2020 en empresas de todo tamaño, procedentes de 17 países y otras tantas industrias.

Según dicho estudio, el costo de las brechas de seguridad ha alcanzado un costo medio global de 3,86 millones de dólares en 2020, lo cual representa un 1,5% por debajo del costo que el estudio estimó en su edición de 2019, pero se mantienen en línea con respecto a años anteriores. Asimismo, el estudio señala que el tiempo medio en identificar y contener una brecha de datos ha sido de 280 días en 2020, prácticamente la misma que en 2019.

2020, un año fuera de lo habitual
El estudio de Ponemom e IBM hace hincapié en la excepcionalidad de un año marcado por la covid-19. La irrupción de la pandemia ha causado disrupciones en diferentes negocios, economías y vidas, y gran cantidad de empresas de todo el mundo se han decantado por el trabajo remoto.

De acuerdo con la encuesta que refleja el estudio, el 76% de las organizaciones participantes reconoció las dificultades añadidas que entrañan los modelos de teletrabajo a la hora de identificar y retener una brecha. Al mismo tiempo, el 70% de los encuestados se muestra convencido de que el trabajo remoto incrementa los costos cuando se produce una filtración de datos.

Los autores del estudio quieren hacer hincapié en que el valor real del informe no radica en calcular el costo que ha causado una brecha en un ataque determinado, sino en destacar los numerosos factores que impactan en dichos costos, con la finalidad de que las empresas tengan la posibilidad de identificar las posibles mejores estrategias de mitigación.

IDG.es