La computación de borde (Edge Computing) es cada vez más necesaria entre el 5G, el IoT y la IA

La computación de borde apoya la nueva fuerza de trabajo distribuida y, junto con las tecnologías de próxima generación, como el 5G o la IA, ayuda a las empresas en su recuperación post-pandémica.

0
36
Custom Text

IDC estima un crecimiento del 800% en el número de aplicaciones lanzadas en el Edge para 2024. Teniendo en cuenta la enorme cantidad de datos que se generan fuera de los centros de datos, no es de extrañar que la computación de borde esté empezando a tener un papel cada vez más destacado. Esta tecnología existe desde hace tiempo, pero el rápido despliegue de la nube y del Internet de las cosas (IoT), especialmente en el último año, ha puesto el Edge en el punto de mira. Según Dynabook, la reacción de las empresas al cambio de negocio provocado por la pandemia está ayudando a establecer el borde como un componente clave de la infraestructura de red.

«La computación de borde promete apoyar la nueva fuerza de trabajo distribuida, mantener las ventajas competitivas y, junto con las tecnologías de próxima generación, como el 5G y la inteligencia artificial (AI), puede ayudar a las empresas a fortalecer su infraestructura de TI para apoyar la recuperación posterior a la crisis», dijo Massimo Arioli, Director de la Unidad de Negocios de Italia en Dynabook Europe GmbH.

La pandemia en curso ha trasladado los negocios al borde, cambiando los patrones de tráfico de la red y produciendo grandes cantidades de datos a través de diferentes dispositivos en múltiples ubicaciones. Para muchas empresas, de cara a la era post-COVID, el futuro es un «modelo de operaciones en cualquier lugar», como afirma Gartner, que permite realizar el trabajo en cualquier lugar. Además, dado que es probable que la nueva plantilla distribuida se convierta en la norma, es necesario implantar una tecnología que pueda ofrecer el mismo nivel de rendimiento de la red en casa que en la oficina.

Al descentralizar la computación, el Edge Computing no sólo reduce la presión sobre los centros de datos y las redes de los proveedores de servicios, sino que también conserva el ancho de banda y permite el procesamiento en tiempo real más cerca de los usuarios y dispositivos, en lugar de enviar los datos a ubicaciones más centrales en la nube.

Edge Computing
Además, la recogida y el procesamiento de datos en el borde ofrece ventajas operativas y empresariales. Por ejemplo, la producción de automóviles disminuyó el año pasado debido al COVID-19, y para las empresas que intentan recuperar los ingresos perdidos, la capacidad de procesar y utilizar los datos más rápidamente que nunca y a un costo mucho menor es una ventaja. Del mismo modo, en la fabricación, donde la optimización del rendimiento y la calidad de los productos es fundamental, la computación de borde puede ayudar mediante la supervisión de precisión de la línea de producción directamente en la planta de producción.

Esta rápida recopilación de información empresarial procesable también permite una rápida respuesta operativa a los imprevistos, algo de lo que muchas empresas se han dado cuenta naturalmente en el último año. El procesamiento en tiempo real en el borde permite un levantamiento de datos más inmediato de los sistemas y dispositivos conectados. La posibilidad de analizar los datos en su origen, en lugar de enviarlos a la nube, permite reaccionar con mayor rapidez y tomar decisiones más informadas.

En el caso de los dispositivos IoT y wearables, que han aumentado un 34% en el último año a medida que muchas industrias se han acelerado hacia los negocios remotos y la automatización, el borde tiene el potencial de permitir cadenas de suministro más inteligentes, así como mejorar la seguridad y la productividad de los empleados, además de disminuir la tensión en la red corporativa, reduciendo o eliminando la latencia potencial.

La IA y la computación de borde van de la mano: de hecho, el Edge es necesario para impulsar las aplicaciones basadas en la IA. El desarrollo de modelos de IA requiere una gran cantidad de datos y potencia de cálculo. Para las empresas que están experimentando con estos modelos, el borde es la solución ideal para capturar estos datos. Dicho esto, la relación entre ambas tecnologías es mutuamente beneficiosa. La IA y el aprendizaje automático (ML) desempeñarán, por supuesto, un papel cada vez más importante en la gestión y el análisis de los datos en tiempo real en el borde.

No podemos entonces hablar del borde sin analizar su relación con el 5G. COVID-19 ha modificado el comportamiento de los usuarios, que ahora dependen de la conectividad para trabajar, estudiar y entretenerse. Asimismo, las empresas deben adaptarse para ofrecer una experiencia más digital tanto a los empleados como a los clientes. La 5G tiene la fuerza necesaria para apoyar este nuevo modelo y, como resultado, se espera que desempeñe un papel clave en la recuperación económica mundial, impulsando el crecimiento en algunos sectores que se ralentizaron durante la pandemia.

La transición gradual a la 5G está vinculada al desarrollo actual y futuro de la computación de borde. Al igual que el IoT, la IA y los dispositivos wearables, el Edge y el 5G encajan perfectamente en la red. Para hacer realidad la visión 5G de conectar millones de dispositivos con una latencia ultrabaja y una fiabilidad ultraalta, se necesita la computación de borde. Para lograr una baja latencia en muchos casos basados en la 5G, la computación de borde reduce significativamente la distancia física que deben recorrer los datos para su procesamiento, limitando en última instancia el retraso.

Redacción CambioDigital OnLine – CWI

Artículo anteriorLas empresas mantendrán sus inversiones en IoT, según Gartner
Artículo siguienteSolsica: 15 mil pymes venezolanas son vulnerables a fallas eléctricas