La escudería de F1 Aston Martin logra la optimización de costos que le exige la FIA

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Mantener los costos es esencial en cualquier negocio, y el deporte tampoco iba a ser menos. En especial, un mundo como el de la F1, donde los costos se disparan con tal de escalar posiciones en las carreras.

Por ese motivo, el Aston Martin Cognizant Formula One ha adquirido el software de planificación de recursos empresariales de IFS con el objetivo de garantizar el seguimiento de sus costos y, por tanto, clarificar sus gastos en los períodos de competición. Asimismo, esta solución le permite mejorar su toma de decisiones, en cuanto a inversión y desarrollo, con el respaldo de informes de operación, financieros y producción.

No en vano, la tecnología IFS garantiza el cumplimiento del margen de gasto, precisamente en un momento en el que la temporada 2021 experimenta un giro de 180º, con la nueva normativa impuesta por la Federación Internacional de Automóviles (FIA), que limita cuánto puede gastar un equipo de Fórmula 1 para mejorar el rendimiento de su coche, en un año de calendario.

Así, como dato, los equipos de F1 comenzaron la presente temporada con un límite de 145 millones de dólares (120 millones de euros), que gradualmente irá reduciéndose hasta llegar a los 111 millones de euros en 2023, lo que tendrá grandes implicaciones en la operación financiera de cada equipo.

Una estrategia que supone un respiro para la escudería, pues como explica su director financiero, Robert Yeowart, “la FIA puede venir y auditarnos en cualquier momento, examinar nuestras cuentas, lo que hemos gastado, cuándo y dónde. El organismo está buscando anomalías y tendencias, para descubrir a cualquier equipo que opere más allá de los límites de costo definidos. Tenemos que estar preparados, para aportar datos de auditoría que respalden cualquier inspección”.

Además, gracias a la solución de IFS, Aston Martin tendrá acceso a información sin precedentes, como una visión objetiva de cuánto podría costar una actualización, en comparación a otra, o cuál es la mejora de rendimiento resultante en cada caso.

A esto hay que unir que la FIA también exige que los equipos realicen un seguimiento del inventario para garantizar que el costo de las piezas se asigna al año contable correcto, incluyendo la evidencia de cuándo se utilizan las piezas por primera vez, con un sistema de seguimiento de código de barras. Todos los datos necesarios se enviarán a través de IFS.

“Sabemos exactamente dónde está nuestro inventario, cuándo usamos una pieza por primera vez, cuántos kilómetros ha hecho, cuánta vida le queda y cuándo debemos considerar su reemplazo”, asegura Yeowart. «Hacia el final de la temporada, todo esto es absolutamente crítico, ya que es posible que hayamos tenido daños por accidente y estemos al límite».

Cada país abraza el teletrabajo de forma distinta
El trabajo a distancia varía considerablemente en todo el mundo en función de la adopción que exista en cada país de las tecnologías de la información, de la cultura que se tenga y de la combinación de sectores que haya.

En este sentido, si Gartner espera que en 2022 el 31% de todos los trabajadores del mundo desempeñen su labor en entornos híbridos y totalmente remotos, Estados Unidos liderará esta tendencia con un porcentaje de 53% de la mano de obra estadounidense. En Europa, mientras los trabajadores remotos del Reino Unido representarán el 52% de su plantilla en 2022, los de Alemania y Francia serán el 37% y el 33%, respectivamente. En Asia, el 30% de los trabajadores de la India serán remotos y el 28% de los trabajadores de China.

Gartner no menciona en particular cifras de teletrabajo en España, pero según los últimos indicadores publicados por el ONTSI (Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad), desde el segundo trimestre de 2020 al primer trimestre de 2021 en España se ha producido una adopción rápida del teletrabajo. En concreto, en el segundo trimestre de 2020, correspondiente con el periodo de confinamiento estricto, el más del 16% de los ocupados del país (3.015.200 personas) trabajaron desde su propio domicilio más de la mitad de los días. En el tercer y cuarto trimestre estos teletrabajadores descendieron a cifras cercanas al 10% y en el primer trimestre de 2021, con el agravamiento de la pandemia y debido a las medidas de reducción del contacto social por parte de las autoridades, este porcentaje creció de nuevo por encima del 11% (2.146.000 personas).

El teletrabajo cambiará la firma de comprar y usar tecnología
Esta tendencia del trabajo en remoto también hará que, hasta 2024, las organizaciones se vean obligadas a adelantar los planes de transformación digital en al menos cinco años; unas estrategias que, además, tendrán que “adaptar a un mundo posterior a la COVID-19 que implica una adopción mayor y de forma permanente del trabajo a distancia y de los puntos de contacto digitales”, según Atwal.

Este escenario requerirá que las empresas y entidades públicas realicen una inversión continuada en tecnologías que faciliten el trabajo a distancia y en otras relacionadas con la hiperautomatización, la inteligencia artificial y la colaboración.

Este auge de la fuerza de trabajo híbrida hará que siga aumentando la demanda de PC y tabletas. De hecho, este año las ventas de estos equipos superarán los 500 millones de unidades por primera vez en la historia. También crecerán otras partidas, como el gasto mundial de los usuarios finales en servicios de nube pública que se incrementará por encima del 23% este año, ya que los CIO siguen dando prioridad a las aplicaciones suministradas en este tipo de entornos. Por su parte, el mercado mundial de software social y de colaboración aumentará más del 17% este ejercicio.

En lo que respecta a la red, para 2024, según la firma de análisis, al menos el 40% de todo el uso de acceso remoto será servido predominantemente por el acceso a la red de confianza cero (ZTNA), frente a menos del 5% a finales de 2020. Aunque la mayoría de estas organizaciones no retirarán por completo todos sus servicios VPN orientados al cliente, ZTNA se convertirá en la principal tecnología de sustitución.

IDG.es

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