¿Llegará el nuevo diseño de CPU de Intel para ordenadores de sobremesa a los chips Xeon?

Las innovaciones que Intel está introduciendo en sus procesadores Alder Lake para ordenadores de sobremesa también podrían resultar valiosas en los chips desarrollados para servidores.

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Como parte de su Architecture Day, Intel dedicó mucho tiempo a hablar de su arquitectura de microprocesadores Alder Lake de próxima generación para PC, que supone un cambio radical para Intel. La pregunta que se hace mucha gente es si este nuevo y revolucionario diseño afectará también al ámbito de los servidores.

Alder Lake se espera para este otoño en tres versiones: de desktop, móvil y ultraportátil. Vendrá con hasta 16 núcleos y 24 hilos y soporte para PCI Express 5 y memoria DDR5 entre otras características.

La versión desktop con 16 núcleos es en realidad una división entre ocho núcleos de rendimiento (P-Core) y ocho núcleos de eficiencia (E-Core). Las versiones móviles y ultramóviles también utilizan este diseño de doble núcleo, pero con menos núcleos. El núcleo P es para las tareas informáticas, mientras que al núcleo E se le asignan tareas de fondo como la sincronización del correo electrónico y la comprobación de virus. Esta idea no es nueva, ya que ARM lleva años haciendo lo mismo con sus diseños de núcleos big.

Y en lugar del habitual doble thread por núcleo, el E-Core no tiene thread. Intel introducirá una nueva tecnología llamada Thread Director, que es un programador de hilos por el que las tareas de alta prioridad se gestionan primero para que los datos de la aplicación se envíen siempre al P-Core.

Thread Director hace honor a su nombre preguntando qué tarea se ejecuta primero y en qué tipo de núcleo debe ejecutarse. Intel ha desarrollado Thread Director en colaboración con Microsoft y será una tecnología de Windows 11.

Esto y mucho más ha llevado a Intel a afirmar que el rendimiento ha aumentado un 19% con respecto a la actual generación de procesadores de sobremesa del mercado. Y eso no puede evitar llevarnos a una pregunta obvia: ¿llegará este diseño también a los próximos Xeon? Los diseños de Intel siempre han empezado en el cliente y se han trasladado al servidor, así que parece lógico que ocurra lo mismo aquí.

Sin embargo, por el momento, Intel no ha dicho nada. Un representante de la compañía estadounidense ha dicho que actualmente se está centrando en Sapphire Rapids, la tercera generación de Scalable Xeons prevista para el año que viene. Cualquier Xeon con tecnología Alder Lake podría no llegar hasta 2023 (si es que llega).

Shane Rau, vicepresidente de investigación de semiconductores informáticos de IDC, vería que Alder Lake se utiliza en procesadores de servidores para algunas cargas de trabajo. «Creo que dentro de algunas cargas de trabajo del servidor podrías tener cargas de trabajo que irían de un lado a otro entre un modo de alto rendimiento y un modo de ahorro de energía».

Rau señala que ya existen 90 referencias de Xeon, que varían principalmente en cuanto a número de núcleos, velocidad de reloj y cachés. Entonces, ¿por qué no añadir otra opción de características de alto rendimiento frente a las de bajo rendimiento? Es habitual asociar Xeon con servidores, pero la línea de productos es bastante amplia. Hay Xeons para estaciones de trabajo de escritorio o servidores de torre departamentales, y en el otro extremo del espectro hay Xeons diseñados para servidores de ocho sockets. Rau concluye diciendo que el diseño básico de rendimiento/eficiencia podría encontrar su camino en servidores, estaciones de trabajo o sistemas informáticos integrados.

Redacción CambioDigital OnLine – CWI.it

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