Expertos advierten que el fin del soporte a Windows 10 podría convertir 240 millones de PC en chatarra electrónica

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El próximo fin del soporte de Windows 10 puede llevar a que cientos de millones de dispositivos queden obsoletos, lo que podría contribuir significativamente a la basura electrónica. La industria predice que el fin del soporte de Windows 10 en 2024 afectará a los planes de renovación de los clientes, ya que se espera que uno de cada tres dispositivos sea reemplazado en los próximos dos años.

A pesar de la creciente capacidad de los socios para reacondicionar y revender PC, los dispositivos no compatibles con Windows 11 no serán viables para su reutilización, lo que agravará el problema de los residuos electrónicos del sector.

La empresa de estudios de mercado Canalys prevé un crecimiento del 8% en el mercado de PC para 2024, impulsado por la actualización de los PC de la era de la pandemia y la aparición de nuevos dispositivos con inteligencia artificial. Sin embargo, los requisitos de hardware de Windows 11 pueden impedir que muchos dispositivos en uso sean renovados para una segunda vida.

Canalys calcula que alrededor de 240 millones de PC se convertirán en residuos electrónicos cuando finalice el soporte de Windows 10 en octubre de 2025. La mayoría de estos dispositivos, si están en buen estado, podrían reciclarse, pero su incompatibilidad con Windows 11 reduce significativamente su valor de reacondicionamiento y reventa.

Aunque estos PC podrían seguir utilizándose durante años, la demanda de dispositivos que ya no reciben soporte de Microsoft será mínima, incluso entre las empresas con presupuestos informáticos ajustados. Además, donar estos dispositivos a comunidades desfavorecidas no es una solución viable ni socialmente sostenible para reducir la brecha digital.

En respuesta a estas preocupaciones, Microsoft ha anunciado que las Actualizaciones de Seguridad Ampliadas para Windows 10 estarán disponibles hasta octubre de 2028, aunque por una cuota anual no especificada. Sin embargo, el coste de estas actualizaciones puede disuadir a muchos usuarios, empujándoles a migrar a ordenadores más nuevos, compatibles con Windows 11.

Las implicaciones para los residuos electrónicos del fin de la compatibilidad con Windows 10 ponen de relieve la responsabilidad de los proveedores de dispositivos y sistemas operativos de maximizar la vida útil de sus productos. Para apoyar una economía circular, los proveedores deben garantizar que sus dispositivos sean duraderos, reparables y reciclables, y que sigan siendo utilizables y seguros durante el mayor tiempo posible. Sin embargo, sin una normativa que impulse este cambio en el mercado de PC, la colaboración entre industrias puede ser la única solución al persistente problema de los residuos electrónicos del sector tecnológico.

Fuente WEB | Editado por CambioDigital OnLine

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