La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) da un paso audaz hacia el futuro tecnológico de Venezuela. Con la recién otorgada autorización del Consejo Nacional de Universidades (CNU), la UCAB abrirá las puertas de su Escuela de Ingeniería Mecatrónica este septiembre, con una cohorte inicial de 81 bachilleres. Al frente de esta iniciativa está la Dra. Nathaly Moreno Salas, una visionaria de la ingeniería que busca formar profesionales que no solo dominen los pilares de la mecatrónica – mecánica, electrónica, informática y control – sino que también sean agentes de cambio tecnológico en el país.
Moreno Salas, con una vasta experiencia como docente en la Universidad Simón Bolívar y un doctorado en Mecánica de la École Nationale Supérieure d’Arts et Métiers (Francia), llega a la UCAB con una misión clara: formar ingenieros mecatrónicos «polivalentes» y «con las manos en la masa», capaces de diseñar, construir y mantener soluciones tecnológicas adaptadas a la realidad venezolana, y al mismo tiempo, competitivos a nivel global.
Mecatrónica para la transformación digital y la eficiencia
La directora de la nueva escuela enfatiza que el campo de acción de la mecatrónica va mucho más allá de la manufactura tradicional. Uno de los objetivos principales es impulsar la automatización y la tecnificación de la industria venezolana, facilitando la transición de la industria 3.0 a la industria 4.0. Esto implica no solo la implementación de Inteligencia Artificial (IA) y robots colaborativos (cobots), sino también la optimización de procesos y la automatización inteligente, aspectos cruciales para la competitividad y la exportación.
«El sector industrial venezolano ha sido desplazado por las importaciones. Tiene que revisarse pensando en productividad, y ahí entramos los de Mecatrónica», destaca Moreno Salas.

Tecnología al servicio del agro y la bioingeniería
La visión de la Dra. Moreno Salas se extiende a la tecnificación del sector agrícola, un área con un inmenso potencial para la mecatrónica en Venezuela. Sueña con ver el país replicar los invernaderos de alta tecnología europeos, donde la apertura, la insolación y el riego están controlados por sistemas mecatrónicos. Esto permitiría la producción constante de cultivos, como las fresas, sin depender de los ciclos de lluvia, y la expansión de la exportación de productos agrícolas.
«Quiero que sea una carrera que se abra a la bioingeniería, al sector servicios, a la agricultura. En esos invernaderos que uno ve en Holanda todo está controlado, la apertura, la insolación, todo eso se hace con mecatrónica. ¿Con nuestras condiciones climáticas favorables, por qué no ir por ese lado?», reflexiona.
En el ámbito de la bioingeniería y la salud, la mecatrónica ucabista aspira a desarrollar prótesis en colaboración con instituciones como el Hospital Ortopédico Infantil y a fortalecer el mantenimiento de equipos médicos de alta complejidad, reduciendo la dependencia de empresas internacionales para servicios como el de los robots Da Vinci.
Soluciones inteligentes para desafíos cotidianos
La mecatrónica ucabista también se centrará en abordar problemas cotidianos del país a través de la tecnología inteligente. Esto incluye la implementación de pantallas en autopistas para la predicción del tráfico, la información sobre la disponibilidad de combustible, la automatización de terminales de transporte terrestre con sistemas de pago inteligentes, y soluciones para mejorar el suministro de agua potable.
«En una estación de bombeo de Hidrocapital no hay ni una lucecita. ¿Qué pasa si nosotros generamos soluciones que le permitan a Hidrocapital tener instrumentada en un teléfono inteligente esa estación de bombeo con tecnología hecha aquí?», propone Moreno Salas, subrayando el potencial de la ingeniería mecatrónica para ofrecer soluciones tangibles a problemas de infraestructura y servicios públicos.
Formación integral y proyección internacional
Con una malla curricular «equilibrada y balanceada», la Escuela de Ingeniería Mecatrónica de la UCAB buscará asegurar que los estudiantes adquieran las competencias necesarias para competir a nivel nacional e internacional. La Dra. Moreno Salas destaca la importancia de la participación en competiciones de robótica y tecnología, así como la internacionalización de la carrera a través de proyectos de aprendizaje colaborativo en línea (COIL), e incluso la expansión futura de la oferta académica a países del Caribe con economías enfocadas en servicios.
La UCAB, reconocida por su compromiso con la calidad académica y su impacto social, se posiciona como un «faro de luz» en la formación de ingenieros mecatrónicos que no solo dominarán la tecnología, sino que también la utilizarán para construir un futuro más innovador y próspero para Venezuela.
Fuente: Comunicaciones UCAB







































