Intel actualiza su plataforma para estaciones de trabajo

Los procesadores Xeon 600 buscan responder a la demanda creciente de IA, simulación y creación de contenido especializado.

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Foto Intel

Intel presentó su nueva familia de procesadores Intel Xeon 600 para estaciones de trabajo, una actualización que marca un paso adelante en su plataforma profesional basada en el chipset Intel W890. La compañía sitúa esta línea en un contexto donde las cargas de trabajo combinan análisis de datos, desarrollo de modelos de inteligencia artificial, simulación técnica y producción de contenido avanzado, ámbitos que requieren un equilibrio entre potencia sostenida, ancho de banda y eficiencia.

La serie llega con un aumento significativo en número de núcleos y mejoras en conectividad y memoria. Los modelos más avanzados alcanzan hasta 86 núcleos y frecuencias turbo de 4,8 GHz, lo que permite un salto en rendimiento tanto en tareas monohilo como en procesos paralelos. Intel atribuye estos avances a la arquitectura Redwood Cove+ y al proceso Intel 3, que también incorporan nuevas capacidades orientadas a IA, como el soporte para FP16 en Intel AMX. Esta característica busca optimizar flujos de entrenamiento e inferencia, un área que se ha vuelto central en estaciones de trabajo de gama alta.

La plataforma amplía además el margen de expansión con hasta 128 líneas PCIe 5.0, lo que facilita configuraciones con múltiples GPU, almacenamiento de alto rendimiento y tarjetas de red especializadas. En memoria, el soporte para DDR5 RDIMM a 6400 MT/s y para módulos MRDIMM que alcanzan 8000 MT/s responde a la necesidad de manejar conjuntos de datos cada vez más amplios y modelos más complejos. La compañía también ha reforzado las funciones de seguridad y gestión remota mediante tecnologías Intel vPro, que integran cifrado de memoria, control de firmware y herramientas de administración orientadas a entornos corporativos.

Uno de los aspectos que Intel destacó durante el anuncio fue el margen de overclocking de la nueva generación. En colaboración con ASUS, la compañía registró varios récords en pruebas sintéticas utilizando un Xeon 698X, un ejercicio que busca mostrar el potencial de ajuste de la plataforma para usuarios que requieren configuraciones personalizadas. Aunque estos resultados dependen de condiciones específicas, reflejan el interés de Intel por mantener un espacio competitivo en un segmento donde la personalización y la estabilidad son factores clave.

La disponibilidad de los procesadores está prevista para finales de marzo de 2026, tanto a través de fabricantes de estaciones de trabajo como en venta directa. Entre los modelos que llegarán al canal se encuentran opciones de 18 a 64 núcleos, dirigidas a distintos perfiles profesionales.

El lanzamiento se produce en un momento en que las estaciones de trabajo están experimentando una transformación impulsada por la adopción de IA generativa, la necesidad de simulaciones más precisas y la producción de contenido en resoluciones cada vez mayores. En este escenario, la integración entre CPU, aceleradores de IA, memoria de alta velocidad y conectividad PCIe se ha convertido en un elemento determinante. Con la serie Xeon 600, Intel busca reforzar su posición en un mercado donde la competencia se ha intensificado y donde la capacidad de ofrecer plataformas equilibradas y escalables es un factor decisivo para los profesionales que dependen de ellas.

Fuente: nota de prensa Intel | Editado por CDOL

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