La transformación digital está redefiniendo los esquemas de seguridad en sectores estratégicos como la energía, la manufactura, el petróleo y los servicios públicos. Los sistemas de tecnología operacional, conocidos como OT por sus siglas en inglés, han pasado de ser entornos aislados a convertirse en ecosistemas interconectados.
En la actualidad, estos sistemas permiten que operadores y proveedores accedan de forma remota a controladores industriales para monitorear equipos o ajustar parámetros de producción. Este modelo operativo, aunque eficiente, incrementa la necesidad de establecer controles estrictos sobre las identidades y los privilegios para evitar ingresos no autorizados a la infraestructura.
La incorporación masiva de dispositivos de Internet de las Cosas (IoT), ha ampliado la superficie de ataque en las redes industriales. Estos equipos, que incluyen desde sensores y medidores inteligentes hasta cámaras y controladores de maquinaria, recopilan y transmiten datos de manera automática. Según proyecciones de la consultora Gartner, para el año 2027 el 70% de los incidentes de seguridad en entornos de tecnología operacional tendrán su origen en dispositivos de internet de las cosas que no cuentan con una gestión adecuada. Esta convergencia entre las tecnologías de la información, la operación industrial y los objetos conectados aumenta la complejidad en las labores de monitoreo.
De la conectividad a la exposición de sistemas
La integración de los sistemas industriales con las redes corporativas, sumada al acceso remoto de contratistas externos, ha extendido los puntos de vulnerabilidad. El desafío actual para las organizaciones no se limita a la protección del perímetro de la red, sino que requiere garantizar visibilidad sobre cada interacción con los sistemas críticos. Francisco Lugo, ingeniero de soluciones senior de BeyondTrust para América Latina, señala que la digitalización industrial aporta eficiencia, pero también eleva el riesgo cuando no existe un control preciso sobre quién accede a la red, desde qué ubicación y con qué nivel de permisos.
En este contexto, un acceso mal gestionado puede derivar en interrupciones operativas de gran escala. Para mitigar estos riesgos, diversos sectores están adoptando el enfoque de seguridad Zero Trust o confianza cero. Este modelo consiste en validar cada intento de acceso basándose en la identidad, el contexto y el nivel de privilegio otorgado. Entre las medidas fundamentales de este esquema se encuentran el inventario y monitoreo de activos conectados, la segmentación de las redes de tecnología de la información de las de operación, y la aplicación del principio de mínimo privilegio tanto para empleados como para terceros.
Estrategias para el fortalecimiento de la infraestructura crítica
La protección de los accesos se ha convertido en un eje prioritario frente a la protección tradicional de la red. Al eliminar privilegios innecesarios y mantener un registro auditable de todas las sesiones remotas, las empresas reducen su exposición. Expertos en ciberseguridad industrial coinciden en que la visibilidad total de las conexiones es esencial para proteger la continuidad de las operaciones en plantas y centros de distribución de energía.
Para fortalecer estos entornos, se recomienda reforzar los controles de acceso bajo tres principios: limitar los privilegios permanentes, segmentar correctamente las redes y asegurar la trazabilidad de cada sesión industrial. La implementación de herramientas de acceso remoto privilegiado permite otorgar permisos temporales y monitorear actividades en tiempo real sin exponer credenciales críticas. Con el crecimiento constante de la superficie de ataque en la industria, la gestión de accesos remotos ha dejado de ser un simple componente técnico para transformarse en una pieza central de la estrategia de seguridad nacional y corporativa.
Datos adicionales indican que los ataques de ransomware a infraestructuras críticas han aumentado a nivel global, lo que ha llevado a gobiernos en distintas regiones a actualizar sus normativas de ciberseguridad industrial. El cumplimiento de estándares internacionales, como la serie de normas IEC 62443, se presenta como un complemento necesario para las soluciones tecnológicas, estableciendo un marco de referencia para la seguridad en sistemas de control y automatización. En este escenario, la IA también comienza a desempeñar un rol relevante en la detección temprana de anomalías dentro del tráfico de datos de las redes de tecnología operacional.
Fuente: BeyondTrust









































