Según las últimas proyecciones de Gartner, los ordenadores personales equipados con funciones de inteligencia artificial (AI PCs) representarán el 31% del mercado mundial de PCs al cierre de 2025, con un volumen estimado de 77,8 millones de unidades vendidas. Esta tendencia refleja un cambio estructural en la industria, impulsado por la integración progresiva de capacidades de procesamiento de IA directamente en los dispositivos.

Aunque el crecimiento de los AI PCs se ha visto moderado por factores como la incertidumbre económica y las políticas arancelarias, Gartner anticipa que esta categoría alcanzará el 55% del mercado en 2026 y se convertirá en estándar para 2029. El análisis distingue entre laptops y desktops, señalando que los primeros lideran la adopción: en 2025, se espera que el 35,7% de los laptops incorporen funciones de IA, frente al 16,4% en el caso de los equipos de escritorio.
Uno de los factores clave en la evolución del mercado es la arquitectura de los procesadores. En el segmento de consumo, los dispositivos basados en Arm están ganando terreno, especialmente a medida que se superan los problemas de compatibilidad con aplicaciones. En el ámbito empresarial, sin embargo, la preferencia se mantiene por plataformas x86 con Windows, que se estima dominarán el 71% de los laptops empresariales con IA en 2025.
Además del hardware, Gartner destaca el papel creciente del software en esta transformación. Se prevé que para finales de 2026, el 40% de los desarrolladores de software prioricen inversiones en capacidades de IA que operen directamente en los PCs, frente al 2% registrado en 2024. Esta evolución está vinculada al despliegue de modelos de lenguaje pequeños (SLMs, por sus siglas en inglés), que permiten ejecutar funciones avanzadas de IA de forma local, reduciendo la dependencia de servicios en la nube y mejorando la eficiencia energética y la privacidad de los datos.
La consultora subraya que el futuro de los AI PCs reside en la personalización. Los fabricantes deberán ofrecer soluciones centradas en el usuario, con configuraciones adaptadas a roles y casos de uso específicos. Esta orientación permitiría una interacción más rica entre el usuario y el dispositivo, facilitando mejoras continuas y fortaleciendo la fidelidad hacia las marcas.
En este contexto, los AI PCs no solo representan una evolución tecnológica, sino también una redefinición del modelo de relación entre fabricantes, usuarios y desarrolladores de software. La convergencia entre hardware optimizado y software inteligente podría marcar una nueva etapa en la computación personal, caracterizada por la autonomía operativa y la adaptabilidad funcional.
Fuente nota de prensa Gartner | Editado por CDOL






































