La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones celebró la primera parte de la segunda jornada de su encuentro enfocado en la digitalización como motor para industrias verticales.
El evento reunió a funcionarios públicos, representantes de organismos internacionales y analistas del sector privado para debatir la transición desde el despliegue masivo de infraestructura hacia la medición del impacto económico directo en los sectores productivos de la región.
El consenso general entre los participantes apuntó a que la cobertura básica de red ya no constituye una métrica suficiente por sí sola. Desde Colombia, Sandra Urrutía, secretaria TIC de la Gobernación de Boyacá, detalló los avances del programa Boyacá 360, una iniciativa que articula conectividad comunitaria en 62 municipios con capacitación técnica en 51 escuelas rurales, alcanzando a más de 12.000 personas. Durante su intervención, la funcionaria enfatizó que la política pública debe evaluar el cambio en la calidad de vida y en las capacidades territoriales por encima de la cantidad de infraestructura instalada.
Por su parte, Alejandro Herrera, secretario adjunto de COMTELCA, expuso que la conectividad significativa forma el eje central del plan estratégico 2026-2029 del organismo, advirtiendo que los marcos normativos actuales avanzan a menor velocidad que el desarrollo tecnológico. Esta postura coincide con la visión de Jorge Atton, director en Attsons Consulting, quien señaló que tras completar la fase inicial de despliegue de redes 5G, la oportunidad comercial para las operadoras se desplaza hacia el segmento corporativo mediante redes privadas, inteligencia artificial y esquemas de infraestructura compartida.
Desde la perspectiva del análisis de mercado, firmas como Frost & Sullivan aportaron datos contextuales sobre el desempeño regional. Ian Fresco, analista consultor de la consultora, citó indicadores de la CEPAL y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe que ubican la productividad laboral regional en torno al 25% respecto a la de Estados Unidos, mientras que el índice de economía digital ronda el 29% frente a economías desarrolladas. Asimismo, Ignacio Perrone, director de investigación de la misma firma, ejemplificó el valor de la instrumentación digital mediante casos de automatización operacional en corporaciones como la minera estatal chilena Codelco y la petrolera brasileña Petrobras.
El análisis de la evolución del mercado corporativo se completó con la perspectiva de Eduardo Tudé, presidente de la consultora brasileña Teleco, quien indicó que los servicios digitales no vinculados a la conectividad tradicional, tales como almacenamiento en la nube, ciberseguridad e internet de las cosas, generan cerca del 24% de los ingresos en el segmento de empresas de telecomunicaciones en Brasil. En este escenario de transformación hacia la inteligencia artificial y el procesamiento de datos en el borde, los especialistas coincidieron en que el desarrollo económico dependerá de integrar infraestructura, regulación actualizada y modelos operativos específicos para cada industria.
Fuente: https://alianzaalt.org/







































