La demanda de profesionales en ciberseguridad en América Latina muestra una trayectoria ascendente.
Un estudio reciente de Kaspersky indica que el 79% de las organizaciones de la región planea reforzar sus capacidades de seguridad digital en los próximos 12 meses, una proporción que supera la media global del 75% reportada por la misma compañía en septiembre de 2026. El movimiento responde a un entorno de amenazas que no cede y a la necesidad de las empresas de proteger operaciones cada vez más dependientes de infraestructuras digitales.
La intensificación de la búsqueda de talento ocurre en un mercado que ya presenta fricciones para cubrir posiciones especializadas. Investigaciones previas de Kaspersky documentan que algunas organizaciones pueden tardar más de seis meses en llenar vacantes de ciberseguridad, sobre todo cuando los perfiles requieren habilidades muy específicas.
En la misma línea, un informe del CISO Survey de la firma, divulgado en septiembre de 2026, señala que el 48% de las organizaciones latinoamericanas identifica la escasez de especialistas como la principal barrera para modernizar sus operaciones de seguridad.
Los números de Kaspersky se alinean con estimaciones de brecha de talento en la región. La organización (ISC)² ha calculado un déficit cercano a 516.000 profesionales en ciberseguridad para América Latina, con focos críticos en países como México. Datos locales apuntan en la misma dirección: en México se estimaba una necesidad de alrededor de 83.000 especialistas frente a una base de aproximadamente 6.000 profesionales disponibles, según la Radiografía del talento digital elaborada por IQSEC y Select.
En Chile, la Política Nacional de Ciberseguridad 2023-2028 reconoce una carencia cercana a 28.000 especialistas, mientras que en Colombia se ha situado la brecha de talento digital, que incluye ciberseguridad, en 85.000 personas.
El 20% de las empresas latinoamericanas afirma que mantendrá sus capacidades actuales de ciberseguridad y solo el 2% prevé reducirlas o simplificarlas, según el estudio de Kaspersky. Esa distribución sugiere que la seguridad digital seguirá siendo prioritaria en las agendas corporativas durante el próximo año. Para las compañías, el desafío no se limita a sumar headcount: implica capacitar a los equipos existentes, desarrollar habilidades prácticas y generar experiencia que permita responder con rapidez ante incidentes y adoptar nuevas tecnologías de protección.
Daniela Álvarez de Lugo, Gerente General para la Región Norte de América Latina en Kaspersky, señala que el foco debe estar en que la inversión en seguridad se traduzca en protección efectiva y sostenible. En su lectura, la falta de especialistas con experiencia adecuada puede convertirse en un cuello de botella para implementar nuevas tecnologías, fortalecer la capacidad de respuesta ante incidentes y acompañar procesos de transformación digital.
Frente a este panorama, los expertos de Kaspersky recomiendan fortalecer la capacitación continua de los equipos, ampliar la búsqueda de talento hacia perfiles diversos y establecer rutas de crecimiento interno. También mencionan el uso de programas de formación especializada, como los cursos de Kaspersky Academy, y el apoyo en servicios y soluciones externas para complementar capacidades internas cuando resulte difícil cubrir posiciones críticas.
En el contexto regional, la presión por talento se combina con un escenario de amenazas activo. Kaspersky ha alertado que América Latina es una de las regiones más afectadas por ransomware, con tácticas emergentes como la extorsión sin cifrado y el uso de criptografía postcuántica que marcarán el rumbo de los ataques en 2026. Al mismo tiempo, parte del talento disponible mira hacia mercados con salarios más altos, como Estados Unidos, lo que añade otra variable a la ecuación de retención.
Fuente: Kaspersky








































