Thinking Machines presentó Inkling, un modelo de inteligencia artificial entrenado desde cero y publicado con pesos abiertos. La iniciativa se inscribe en un momento en que la industria debate entre la apertura y el control de los grandes modelos, y busca ofrecer una alternativa que combine razonamiento multimodal, eficiencia y posibilidades de ajuste fino.
Inkling se construyó como un transformer Mixture-of-Experts con 975 mil millones de parámetros totales, de los cuales 41 mil millones se activan en cada inferencia. Su ventana de contexto alcanza hasta un millón de tokens y fue entrenado con 45 billones de ejemplos que abarcan texto, imágenes, audio y video. La compañía también liberó Inkling-Small, una versión más ligera con 12 mil millones de parámetros activos, pensada para reducir costos y latencia en aplicaciones cotidianas.
Más allá de las cifras, la propuesta se centra en la flexibilidad de uso. Inkling puede razonar de manera nativa sobre texto, imágenes y audio, y permite ajustar el nivel de esfuerzo de razonamiento según la tarea. En demostraciones, el modelo generó aplicaciones web en una sola interacción, redactó publicaciones editoriales con estilo cohesivo y participó en la creación de juegos multijugador mediante ciclos de refinamiento. También mostró capacidad para transcribir voz, seguir instrucciones habladas y analizar gráficos y diagramas.
La compañía subrayó que el modelo incorpora mecanismos de calibración y verificación de hechos, con recompensas que penalizan afirmaciones incorrectas y fomentan respuestas ajustadas al nivel de confianza. En evaluaciones externas, Inkling se mostró resistente a la censura y capaz de expresar grados adecuados de certeza, mientras que en pruebas de seguridad logró rechazar solicitudes dañinas sin bloquear de manera excesiva las benignas.
El acceso se ofrece a través de Tinker, la plataforma de Thinking Machines, que incluye un espacio de experimentación denominado Inkling Playground. Allí los desarrolladores pueden interactuar directamente con el modelo y probar configuraciones de personalización. En una demostración, Inkling se autoajustó para convertirse en un modelo lipogramático, evitando el uso de la letra “e” en sus respuestas, lo que ilustra su capacidad de adaptación.
El lanzamiento se suma a la tendencia de publicar modelos de gran escala con pesos abiertos, en contraste con las propuestas cerradas de otros actores. La estrategia de Thinking Machines apunta a equilibrar rendimiento, eficiencia y accesibilidad, fomentando un ecosistema de experimentación y colaboración. En este sentido, Inkling no se plantea como un competidor directo en métricas absolutas, sino como una base abierta para quienes buscan construir aplicaciones ajustadas a sus necesidades.
Thinking Machines es un laboratorio de inteligencia artificial con sede en Filipinas, especializado en el desarrollo de modelos y herramientas que promueven la apertura y la colaboración en el ecosistema tecnológico. Su trabajo combina investigación aplicada, diseño de plataformas y servicios de consultoría, con el objetivo de acercar la IA a organizaciones que buscan soluciones adaptadas y responsables. Con Inkling, Thinking Machines refuerza su apuesta por un enfoque abierto y accesible en la construcción de sistemas inteligentes.
Fuente:Thinking Machines | Editado por CDOL







































