Una cámara que se activa sin explicación, fotografías desconocidas en la galería o un consumo inusual de batería pueden generar sospechas entre los usuarios de teléfonos inteligentes.
Aunque esos comportamientos no prueban por sí solos que exista una intrusión, ESET Latinoamérica advierte que el spyware y otras herramientas de acceso remoto pueden utilizarse para observar a través de la cámara, capturar contenido o reflejar en otro equipo lo que aparece en la pantalla del dispositivo.
La advertencia forma parte de una guía publicada por la firma de ciberseguridad el 10 de septiembre de 2026. El documento plantea que las señales deben analizarse en conjunto y no de forma aislada: una batería que se descarga rápido, por ejemplo, también puede responder al uso intensivo, aplicaciones exigentes o al deterioro natural del equipo. Sin embargo, cuando el sobrecalentamiento, el incremento en el uso de datos, cierres inesperados de aplicaciones y reinicios sin causa aparente coinciden con la presencia de programas desconocidos, conviene revisar el teléfono con mayor atención.
ESET señala que un software espía puede operar de forma discreta mientras consume recursos del sistema y transmite archivos mediante internet. Entre las pistas que menciona están la aparición de fotos o videos que el usuario no recuerda haber tomado, mensajes que indican que otra aplicación está usando la cámara y aplicaciones instaladas que parecen legítimas, pero cuya procedencia o función no resulta clara.
Los sistemas operativos móviles incluyen mecanismos para identificar parte de estos accesos. En Android, Google indica que aparece un indicador verde en la esquina superior derecha cuando una aplicación utiliza la cámara o el micrófono. Al tocarlo, el usuario puede ver qué aplicación o servicio tiene activo ese permiso y acceder a sus controles. Además, desde las opciones de privacidad es posible desactivar por completo el acceso a la cámara o al micrófono.
En los iPhone, Apple establece que las aplicaciones deben solicitar autorización antes de utilizar la cámara o el micrófono. Un punto verde señala el uso de la cámara, mientras que el indicador naranja corresponde al micrófono sin cámara. La compañía también permite revisar qué aplicaciones han solicitado estos permisos desde Ajustes, en la sección Privacidad y seguridad.
La recomendación principal de ESET es revisar periódicamente los permisos otorgados y retirarlos cuando una aplicación no requiera acceso a la cámara o al micrófono para cumplir su función. Mantener actualizado el sistema operativo y las aplicaciones reduce la exposición a vulnerabilidades ya corregidas por los desarrolladores. La firma también aconseja evitar descargas desde tiendas o enlaces no verificados, no realizar modificaciones como root o jailbreak y utilizar un PIN robusto junto con autenticación biométrica.
En Android, Google Play Protect realiza verificaciones de seguridad sobre aplicaciones descargadas desde Google Play y puede emitir alertas sobre programas que solicitan permisos sensibles o presentan comportamientos potencialmente dañinos. Esa protección no elimina la necesidad de evaluar cada permiso antes de aceptarlo, especialmente cuando una aplicación nueva pide acceder a funciones que no parecen relacionadas con su propósito.
Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, señala que el origen de estas amenazas puede ir desde el robo de información hasta situaciones de acoso digital o vigilancia invasiva. Si persisten las anomalías, la compañía recomienda ejecutar un análisis antimalware, desinstalar aplicaciones sospechosas, actualizar el dispositivo y, como último recurso, considerar un restablecimiento de fábrica tras resguardar la información necesaria.
Fuente: ESET






























