La protección de la información corporativa atraviesa una transición estructural en el sector empresarial venezolano. Con el propósito de promover la institucionalización del 25 de agosto como el Día del CISO (Chief Information Security Officer), la Asociación Bancaria de Venezuela llevó a cabo un encuentro profesional que congregó a más de 100 directores y responsables de ciberseguridad pertenecientes a sectores clave como banca, telecomunicaciones, energía, comercio minorista y tecnología.
El debate central del foro giró en torno a la escasa adopción formal de esta función dentro del tejido empresarial local. Según datos de la Asociación Bancaria de Venezuela, no más del 10% de las organizaciones en el país cuenta en la actualidad con un director de seguridad de la información. Esta proporción contrasta con la tendencia regional observada en América Latina, donde firmas de consultoría e investigación de mercado como IMARC Group señalan un incremento sostenido en la inversión en ciberseguridad, impulsado por el aumento de incidentes de ransomware, ataques a infraestructuras críticas y la necesidad de resguardar activos en entornos en la nube.
Durante la jornada, Oscar Salcedo, representante del área dentro de la asociación gremial, enfatizó la importancia de lograr una mayor comprensión por parte de los comités ejecutivos respecto a la función del CISO en la continuidad operativa y salvaguarda digital.
En esta línea, el panel especializado enfocado en las estrategias de ciberdefensa en la región, moderado por Ney Paz, fundador de NetReady, reunió las perspectivas de ejecutivos como Eddy Fortoul, de Banco General de Panamá; Leonardo Rojo, de Simple; Juan Eloy Gómez, de Repsol Venezuela y Cardón IV; y Sebastián Angel, de Farmatodo. Los panelistas coincidirán en que el enfoque debe evolucionar desde un esquema meramente restrictivo hacia un modelo de seguridad desde el diseño (Security by Design), integrando la gestión de riesgos desde las fases iniciales de cada proyecto corporativo.
La relación entre el cumplimiento normativo y la incorporación responsable de tecnologías emergentes fue analizada por Cristina Lloret, de la firma española Lobera, quien planteó que el apego a estándares de seguridad permite a las empresas actuar como agentes multiplicadores en sus cadenas de valor. Asimismo, el despliegue de la inteligencia artificial representó un punto relevante de discusión; tanto Gómez como Angel expusieron la urgencia de establecer marcos de gobierno y control de riesgos para aprovechar dichas tecnologías sin ampliar la exposición del negocio a nuevas vulnerabilidades.
Por su parte, Pedro Pacheco Rodríguez, presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela, abordó la brecha de atención por parte de las altas directivas, señalando que áreas como la estrategia, la cultura y la gestión del talento no deben ser delegadas de forma aislada, pues la ciberseguridad comprende estos tres pilares. Finalmente, Yasmín Valdivieso, presidenta del Comité de Ciberseguridad del gremio bancario, recalcó que la disponibilidad de profesionales capacitados continúa siendo un desafío crítico para consolidar estas áreas en el país, por lo que resulta indispensable fortalecer programas de formación especializados.
Fuente: ABV






































