El análisis de la economía emocional en Latinoamérica revela que solo el 20% de las adquisiciones de bienes y servicios se realizan bajo criterios puramente racionales.
Según el estudio de clima emocional desarrollado por Delta Analytics para Latam Intersect, factores psicológicos como la confianza, el miedo y la expectativa son los principales motores que moldean el consumo, el ahorro y la inversión en la región durante el primer semestre de 2025 y los inicios de 2026.
Predominio de emociones y riesgo económico
La investigación destaca que durante el primer semestre de 2025 predominaron estados de sorpresa, expectativa y miedo en mercados clave como Argentina, Brasil y México. Desde una perspectiva técnica, el estado de ánimo colectivo influye directamente en la evaluación de riesgos: las emociones positivas suelen incentivar la toma de riesgos y la posteración de gratificaciones, mientras que los estados negativos fomentan conductas cautas orientadas a la minimización de pérdidas.
Indicadores de confianza en la región
A pesar de la volatilidad política y social, los índices de confianza del consumidor mostraron incrementos significativos durante el año 2025. Los datos registrados señalan las siguientes variaciones en puntos:
País e Incremento de confianza
Argentina+6.5
Colombia+3.4
Perú+3.1
Estos indicadores macroeconómicos de sentimiento se traducen proporcionalmente en el comportamiento de gasto y en la planificación financiera de las familias.Impacto en el sector corporativo y políticas públicasLa influencia de la economía emocional trasciende al consumidor individual y afecta el rendimiento financiero de las empresas.
El estudio asocia el ánimo social detectado en plataformas digitales con resultados en fusiones, adquisiciones y valor de mercado. Livia Gammardella, responsable de marketing de Latam Intersect, sostiene que el análisis de estas variables ofrece un panorama más preciso que los indicadores económicos tradicionales para entender las tendencias actuales.
Para 2026, aunque el optimismo se mantiene en niveles altos, factores como la presión económica y la fatiga social condicionan la relación de los ciudadanos con las marcas. El informe concluye que reconocer estos vínculos emocionales es fundamental para el diseño de políticas públicas y estrategias privadas que busquen fortalecer la resiliencia económica en entornos de cambio constante.
Fuente: Delta Analytics para Latam Intersect







































