OpenAI ha anunciado que realizará modificaciones en su reciente contrato con el Departamento de Guerra de los Estados Unidos tras registrar una migración masiva de usuarios hacia la competencia. El director ejecutivo de la empresa, Sam Altman, admitió a través de su cuenta en la red social X que la compañía no debió apresurarse al publicar la noticia el pasado viernes, reconociendo que la complejidad del asunto requería una estrategia de comunicación más clara.
La reacción del público ante la alianza militar ha sido inmediata. Según datos de la consultora SensorTower, las desinstalaciones de la aplicación de ChatGPT en territorio estadounidense se dispararon un 295% desde el pasado sábado, una cifra drástica comparada con la tasa de abandono habitual del 9%. Este éxodo ha beneficiado directamente a Anthropic, cuya IA, Claude, superó por primera vez en descargas a ChatGPT tras anunciar su negativa a colaborar en proyectos militares sin restricciones y su disposición a acudir a los tribunales contra posibles presiones gubernamentales.
Ante este panorama, Altman ha detallado que el nuevo acuerdo incluirá cláusulas específicas para garantizar que sus sistemas no se utilicen de manera intencionada para la vigilancia interna de ciudadanos estadounidenses. Asimismo, se ha estipulado que agencias de inteligencia como la National Security Agency (NSA) no podrán emplear la tecnología de OpenAI sin una modificación contractual posterior y explícita. El directivo subrayó que la intención de la firma es trabajar ahora bajo procesos más democráticos.
El crecimiento exponencial de la base de usuarios de Claude, que aumentó un 51% solo el sábado 28 de febrero, ha provocado incluso fallos en el servicio del chatbot de Anthropic debido a la alta demanda. Mientras tanto, OpenAI intenta recuperar la confianza de un mercado que ha mostrado un fuerte rechazo a la integración de la IA en el ámbito bélico y de vigilancia estatal.
Fuente: Web. Editado por CDOL





































