El 6G se ha consolidado como uno de los temas principales en el evento tecnológico que se celebra en Barcelona. En este marco, la Unión Europea anunció un paquete de US$ 123 millones para financiar 20 proyectos enfocados en el estándar de red 6G. Estos fondos son gestionados por la Smart Networks and Services Joint Undertaking (SNS JU) y forman parte de los US$ 670 millones destinados al programa Horizon Europe. Según la información oficial de la iniciativa, estos recursos impulsan la investigación en sectores como la salud, la movilidad, el espacio y la manufactura. Un dato relevante es que el 80% de estos proyectos integra IA y aprendizaje automático para desarrollar redes que funcionen de manera autónoma.
En cuanto a la capacidad técnica de esta tecnología, los principales fabricantes de redes en Barcelona adelantaron las aplicaciones que definerán el nuevo estándar. John Smee, vicepresidente de ingeniería de Qualcomm, explicó a The Verge que la compañía tendrá una presencia fundamental en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 2028, enfocada principalmente en la seguridad. Smee detalló que las estaciones base de la red podrían detectar diversos objetos mediante las señales de radiofrecuencia, lo que permitiría identificar drones, un objetivo que suele presentar dificultades para los radares tradicionales.
En la península ibérica, Ericsson anunció una alianza estratégica con Intel para crear infraestructuras de red que no solo sean más rápidas, sino también más eficientes en el consumo de energía. Por su parte, empresas como Huawei y Nokia presentaron nuevos equipos de red ya habilitados para el 6G. Nvidia, el gigante de la IA, aprovechó la feria para informar sobre su colaboración con Nokia Oyj, SoftBank Group y T-Mobile con el fin de construir redes de sexta generación fundamentadas en la IA.
Un estudio de Boston Consulting Group presentado en el evento destaca que el 6G será indispensable para la consolidación de las aplicaciones de IA a nivel masivo. Los analistas advierten que las infraestructuras actuales podrían ser insuficientes para sostener una IA que se integra de forma cada vez más activa en teléfonos inteligentes, vehículos, fábricas y entornos urbanos.
Fuente: #MWC2026





































