En el segundo trimestre de 2026, IBM presentó un panorama que combina avances en áreas estratégicas con dificultades en segmentos tradicionales, reflejando la tensión entre la transición tecnológica y la estabilidad de negocios históricos. Los ingresos alcanzaron los 17.200 millones de dólares, apenas un 1 % más que el año anterior, con un crecimiento de 5 % en Software, estabilidad en Consultoría y una caída de 7 % en Infraestructura. La rentabilidad mostró márgenes más ajustados bajo métricas GAAP, aunque con expansión en indicadores operativos, y el beneficio por acción se situó en 2,27 dólares en términos GAAP y 2,93 dólares en cifras ajustadas.
Arvind Krishna, presidente y consejero delegado, reconoció que el trimestre estuvo marcado por dificultades en el rendimiento de la nueva generación de mainframes z17 y en el software asociado, especialmente en procesamiento de transacciones. La compañía esperaba una caída moderada en ingresos de Infraestructura tras el lanzamiento del z17, pero la magnitud fue mayor debido a cambios en los patrones de gasto de clientes, que priorizaron adquisiciones de servidores y almacenamiento ante tensiones en la cadena de suministro y expectativas de aumentos de precios. A ello se sumaron preocupaciones de ciberseguridad que retrasaron el cierre de contratos relevantes.
Pese a estos desafíos, IBM destacó avances en áreas estratégicas. Red Hat incrementó sus ingresos un 11 % y las adquisiciones recientes, como HashiCorp y Confluent, aportaron resultados sólidos. La infraestructura distribuida registró el mejor desempeño histórico, con un crecimiento del 37 % en soluciones Power y Storage. Además, la compañía anunció Lightwell, una iniciativa de 5.000 millones de dólares destinada a crear un centro de confianza para abordar vulnerabilidades en software de código abierto, respaldada por más de 20.000 ingenieros y adoptada ya por grandes instituciones financieras.
En paralelo, IBM reforzó su compromiso con la computación cuántica. Junto al Departamento de Comercio de Estados Unidos, presentó un plan para construir Anderon, la primera fundición de obleas cuánticas, con apoyo de 1.000 millones de dólares en incentivos del programa CHIPS y una inversión equivalente de la propia empresa. La compañía prevé destinar más de 10.000 millones de dólares en los próximos cinco años a investigación, manufactura y expansión del ecosistema, con el objetivo de entregar el primer ordenador cuántico tolerante a fallos a gran escala en 2029.
El papel de los mainframes sigue siendo central en la estrategia de IBM. Durante la New York Tech Week, la compañía subrayó que gran parte de la economía mundial continúa dependiendo de esta tecnología para operaciones críticas en banca, seguros, transporte y administración pública. Los sistemas z17, pese a la caída puntual en ingresos, mantienen una adopción superior al 130 % respecto al programa anterior, con la mayoría de clientes ampliando capacidad instalada. Analistas del sector señalan que, aunque los mainframes suelen considerarse una tecnología madura, su resiliencia y capacidad de procesamiento los mantienen como pilares en entornos de alta exigencia.
La carta de Krishna a los inversores enfatizó que los resultados del trimestre no alteran la convicción en la transformación estratégica de IBM. La compañía prevé nuevas iniciativas para mejorar ejecución comercial y acelerar proyectos clave. El próximo 22 de julio ofrecerá más detalles en su conferencia de resultados, donde se espera que actualice sus previsiones anuales.
Fuente: IBM | Editado por CDOL









































