Joe Biden aprovecha el compromiso de siete grandes con la seguridad de la inteligencia artificial. Con la vista puesta en la votación de 2024, en la que las nuevas tecnologías podrían tener un gran impacto si no se gestionan, la Casa Blanca tiende la mano a los gigantes del sector y busca más poder y regulaciones del Congreso para ayudar a Estados Unidos a allanar el camino de la «innovación responsable».
Las siete empresas que se han comprometido voluntariamente a mitigar los riesgos de la inteligencia artificial -Amazon, Anthropic, Google, Inflection, Meta, Microsoft y OpenAI, la organización sin ánimo de lucro dirigida por ChatGPT- se comprometen a permitir que expertos independientes en seguridad prueben sus sistemas antes de lanzarlos al público y a compartir datos de seguridad con gobiernos y académicos. Pero también a desarrollar sistemas de alerta para el público que puedan señalar cuándo imágenes, vídeos o textos han sido creados por la inteligencia artificial. «Nos complace asumir estos compromisos voluntarios junto con otros miembros del sector. Son un primer paso importante para garantizar apuestas responsables que pueden ser un modelo a seguir por otros gobiernos», declaró el presidente de asuntos globales de Meta, Nick Clegg.
Las promesas voluntarias recogidas por la Casa Blanca suponen un primer gran éxito para Biden, quien, según los rumores, está muy interesado en la inteligencia artificial y sus implicaciones para la seguridad nacional, la economía, las elecciones y las campañas electorales. Aprendiendo de los errores del pasado, cuando los gobiernos subestimaron las redes sociales, la administración pretende actuar con rapidez para no verse perseguida por la nueva tecnología.
«Las empresas que la están desarrollando tienen la responsabilidad de garantizar que sus productos son seguros y que la innovación no se hace a expensas de los derechos y la seguridad de los estadounidenses», explicó la Casa Blanca, que celebró el compromiso de cooperación de los gigantes del sector. La cooperación prometida sobre el papel por los grandes va de la mano de las numerosas alarmas que se persiguen desde hace meses sobre la inteligencia artificial.
Entre las últimas está la del padrino de la IA Geoffrey Hinton, que dimitió de Google después de 20 años, denunciando los muchos peligros de la inteligencia artificial, desde la desinformación hasta la desaparición de la humanidad. Elon Musk también está preocupado, aunque trabaja en su propio proyecto en este campo. De hecho, el patrón de Tesla ha firmado una carta abierta, junto con otros 1.000 directivos y expertos, en la que pide una «pausa» de seis meses en el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial, para evitar un «escenario Terminator» con el desarrollo de protocolos de seguridad compartidos.
Fuente: Web. Editado por CambioDigital OnLine








































