Google ha repensado su decisión relacionada a los cookies de terceros, el software que rastrea la actividad en línea de los usuarios. En lugar de eliminarlos progresivamente de su programa de navegación Chrome, como pretendía, la Gran G probablemente las mantendrá tras la presión de los anunciantes.
La empresa de Mountain View, escribe en un post de su blog, «introducirá una nueva experiencia en Chrome que permitirá a la gente hacer una elección informada que se aplicará a toda su navegación web». La propuesta está sujeta a la aprobación de los reguladores, especialmente en Gran Bretaña y la UE, que han abierto investigaciones sobre la nueva práctica.
El gigante de los motores de búsqueda afirmó que no abandonará sus planes para el proyecto «Privacy Sandbox» y que seguirá poniendo cookies a disposición de sitios web de terceros. Si se aprueba el plan, añadió Google, «introduciremos una nueva experiencia en Chrome que permita a los usuarios tomar una decisión informada que se aplique a su navegación web y que puedan cambiar en cualquier momento».
Las cookies son fragmentos de código que permiten a terceras empresas seguir los movimientos de los usuarios del popular programa de navegación Chrome. La información recopilada es utilizada por sitios de terceros para vender su publicidad. Hace tiempo que los activistas las denuncian como una invasión de la privacidad y están estrictamente reguladas en la UE y otros países.
En enero de 2020, Google anunció su proyecto «Privacy Sandbox» como planteamiento para un menor rastreo de los usuarios, pero su puesta en marcha se ha pospuesto varias veces.
Fuente: Google






































