Microsoft está evaluando la posibilidad de finalizar las negociaciones con OpenAI respecto al futuro de su multimillonaria alianza. Las conversaciones se han tensado ante la insistencia de OpenAI de convertirse en una empresa con fines de lucro o de «bajo beneficio» para facilitar la captación de fondos y una posible salida a bolsa, según reportes del Financial Times.
El gigante de Redmond ha considerado suspender las tratativas si no se alcanzan acuerdos en puntos clave, especialmente en lo que respecta al tamaño de la futura participación de Microsoft en OpenAI, la cual se ha debatido entre un 20% y un 49%. Fuentes cercanas a las negociaciones indican que, de no lograrse un consenso, Microsoft podría recurrir a su contrato comercial existente, que le garantiza acceso a la tecnología de OpenAI hasta el año 2030.
La transición de OpenAI y la disputa por el control
OpenAI, la startup detrás de ChatGPT, necesita la aprobación de Microsoft, su principal inversor, para completar su transición hacia una corporación de beneficio público (Public Benefit Corporation – PBC). Esta nueva estructura, más convencional, permitiría a la empresa atraer mayores inversiones. Se reporta que SoftBank, otro inversionista clave, ha condicionado una parte significativa de su inversión (hasta US$30 mil millones) a que OpenAI complete su reestructuración para finales de 2025.
La relación entre ambas compañías, aunque estratégica, ha mostrado signos de fricción. Se ha informado que ejecutivos de OpenAI han considerado incluso acusar a Microsoft de prácticas anticompetitivas, sugiriendo que la actual estructura del acuerdo podría ser objeto de una revisión regulatoria federal. Por su parte, Microsoft ha expresado su descontento por las ofertas de descuentos que OpenAI ha ofrecido en sus soluciones empresariales de IA, lo que ha generado una competencia directa en el mercado.
Inversiones y estrategias futuras
Desde 2019, Microsoft ha inyectado más de US$13 mil millones en OpenAI. El acuerdo original concedía a Microsoft derechos exclusivos para distribuir los modelos de OpenAI y una parte significativa de los ingresos generados. Sin embargo, con la reestructuración propuesta, OpenAI busca una mayor autonomía y flexibilidad para diversificar sus fuentes de capital.
En paralelo, Microsoft ha estado desarrollando sus propios modelos de inteligencia artificial, conocidos como MAI (Microsoft AI), como una estrategia para reducir la dependencia de un único socio y asegurar su posición en el vertiginoso campo de la IA. Este movimiento refleja la creciente competencia y la complejidad en la carrera por liderar el desarrollo de la inteligencia artificial.






































