El mercado de la tecnología móvil ha iniciado una cuenta regresiva decisiva. Con miras a su habitual presentación del 9 de septiembre, los reflectores de la industria se posan sobre Apple y la posible llegada de su primer dispositivo con pantalla flexible, denominado tentativamente iPhone Ultra dentro de la serie iPhone 18.
Este movimiento estratégico promete transformar de manera drástica la dinámica comercial de una categoría en la que el gigante californiano había optado por mantenerse al margen durante años.
Hasta el momento, la firma surcoreana Samsung ha mantenido la delantera del segmento con un 32% de cuota de mercado, seguida por Huawei con un 19%, de acuerdo con cifras de Counterpoint Research. Sin embargo, el panorama proyectado por la consultora International Data Corporation (IDC) indica una reconfiguración acelerada. Se estima que Apple podría comercializar cerca de 10 millones de unidades plegables en los primeros doce meses tras su lanzamiento, una cifra suficiente para catapultar a la marca al primer lugar de ventas con una cuota proyectada cercana al 40% para finales de 2027.
Un nicho dinámico en medio del estancamiento global
El impacto de Cupertino se hace sentir aun antes de cualquier confirmación oficial sobre las especificaciones del teléfono, sobre el cual se mantiene reserva estricta. Esta expectativa contrasta de forma evidente con la situación general de la industria móvil. Mientras las expediciones globales de teléfonos inteligentes sufrieron una caída del 11% en comparación con el año anterior, el nicho de los plegables continúa mostrando una tendencia ascendente sostenida.
Las preferencias de los usuarios también han registrado variaciones marcadas. La demanda se orienta principalmente hacia los modelos tipo libro, como el Galaxy Z Fold de Samsung, caracterizado por sus formas más rectangulares y funcionales. Por el contrario, los formatos tipo conchilla o plegables verticales, representados por familias como el Galaxy Z Flip o la línea Razr de Motorola, han ido perdiendo terreno relativo en las decisiones de compra.
Evolución del diseño y la competencia asiática
Analistas de la firma Omdia prevén que las entregas mundiales de este tipo de dispositivos continuarán multiplicándose en los próximos años hasta alcanzar la cifra de 36 millones de unidades en 2028, lo que representaría un incremento de 12% para el segmento en comparación con los niveles actuales. En su análisis, la entidad destaca que los fabricantes se están orientando hacia dispositivos dotados de pantallas exteriores más amplias y grosores reducidos al mínimo, diseñados para ofrecer una ergonomía mejorada y funcionalidades que, tras completarse la apertura, resultan similares a las de una tableta.
En este escenario de innovación destaca la estrategia de Huawei, marca que ha buscado consolidar su presencia mediante formatos avanzados. Su modelo Mate XT es capaz de abrirse en tres secciones para cubrir la superficie de un iPad, logrando vender 400 mil unidades en solo seis meses dentro del mercado chino. La empresa prevé presentar la segunda generación de este concepto en septiembre, afianzándose como el único smartphone de tres pantallas comercializado actualmente en el mundo, tras el retiro temporal de Samsung, firma que en primavera detuvo el proyecto del Galaxy Trifold comercializado brevemente en Corea del Sur y parte de Estados Unidos.
Propuesta de valor y barreras de precio
Más allá de los volúmenes de venta, el debate técnico se centra en el aporte conceptual que aportará el nuevo participante. Según señala Counterpoint Research en su informe reciente, la verdadera pregunta no es si Apple logrará vender dispositivos plegables, sino si podrá redefinir lo que un dispositivo plegable puede hacer, proponiendo un caso de uso verdaderamente nuevo y estructurando bien la experiencia de usuario, un aspecto por el cual es bien conocida. En todo caso, una mayor competencia significa más innovación, lo cual resulta positivo para todos los consumidores.
No obstante, el precio de venta continúa representando un potencial freno a la difusión a gran escala de esta categoría. Actualmente, un modelo Fold de Samsung se sitúa alrededor de los 2.000 euros, mientras que la propuesta trifold de Huawei supera esa cifra al cambio, previéndose que Apple se posicione entre ambos valores. Un aumento generalizado de precios resulta muy probable, motivado en parte por la crisis de componentes hardware como las memorias RAM.
Desde la perspectiva de IDC, la era de los teléfonos económicos ha llegado a su fin, anticipando tiempos difíciles para las marcas que proponen dispositivos de gama baja. Firmas de gran dimensión como Apple, Samsung y Huawei cuentan con el poder de determinación de precios necesario para afrontar la crisis de componentes, una coyuntura que los analistas prevén que se extienda al menos hasta el año 2028.
Fuente: CDOL


































