El ecosistema mediático y la labor periodística se encuentran en un punto de inflexión donde la aceleración tecnológica rediseña las dinámicas de trabajo.
En este contexto, Fibex Telecom llevó a cabo un encuentro especial dirigido al gremio periodístico, espacio que sirvió de marco para la presentación de una masterclass enfocada en el impacto, el uso ético y la aplicación práctica de la IA en la cobertura informativa.
La ponencia estuvo a cargo de Ayham Al, CEO de Grupo Priver, empresa con presencia en Valencia y Miami que desarrolla soluciones tecnológicas para diversos sectores en más de 16 países. En la presentación, la premisa central expuesta ante los comunicadores no se enfocó en la sustitución del talento humano por la tecnología, sino en potenciar las capacidades del profesional de la comunicación mediante el uso consciente de estas herramientas.
Entrevista en el evento
Una caja de herramientas para cada fase de la noticia
Durante la exposición se hizo hincapié en que el valor estratégico para el periodismo actual no reside en el uso aislado de una plataforma o en el favoritismo hacia una marca tecnológica, sino en la orquestación de múltiples herramientas de IA según su caso de uso específico. «Ninguna plataforma por sí sola resuelve todo el flujo de trabajo, por lo que el profesional debe conocer las fortalezas de cada ecosistema», dijo el CEO.
Entre las soluciones analizadas durante la jornada destacaron varias opciones especializadas:
Google Pinpoint fue presentada como una solución gratuita concebida especialmente para el periodismo de investigación. Permite aglutinar y procesar grandes volúmenes de documentos, como archivos PDF, textos en Word, audios grabados, enlaces web y carpetas de Google Drive, para construir de forma automática mapas de personajes, redes de organizaciones, lugares clave, líneas de tiempo históricas y bases de datos estructuradas exportables a Excel. Su valor principal radica en identificar conexiones ocultas entre hechos que parecen aislados.
Perplexity destacó por su conexión directa y continua a la Internet viva, lo que la convierte en una aliada para la fase de documentación, rastreo de fuentes y verificación de eventos de desarrollo reciente que ya han sido indexados en la red.
Gemini estuvo orientada a la estructuración y redacción de borradores o textos complejos a partir del contexto recopilado previamente, así como por su capacidad de integrarse directamente con la suite de Google Workspace y Google Drive para automatizar flujos de trabajo.
ChatGPT y Claude fueron analizadas por su utilidad en la generación de contenido ilustrativo, esquematización de ideas, soporte organizativo y diseño de presentaciones, diferenciando su uso del trabajo estrictamente investigativo.
Del prompt al agente y la prevalencia del criterio
Uno de los aspectos conceptuales más relevantes abordados por Al fue la evolución en la interacción con los modelos de lenguaje. El especialista explicó que el paradigma tradicional basado únicamente en la redacción de peticiones o prompts está dando paso a la creación de agentes. Estos agentes operan como asistentes con patrones lógicos, reglas, alcance delimitado y acceso a herramientas específicas creados para ejecutar planes de trabajo estructurados.
«Para que un agente funcione con rigor, el periodista debe definir con precisión la pregunta a resolver, el límite de su alcance y las fuentes oficiales permitidas», explicó. Asimismo, se advirtió sobre los riesgos inherentes a la tecnología cuando se utiliza de forma acrítica: la presencia de sesgos diseñados para complacer al usuario, el fenómeno de la alucinación, donde el modelo genera datos falsos basados en cálculos de probabilidad de palabras, y la amenaza de los deepfakes o la desinformación hiperrealista.
Ante estos desafíos, el mensaje fundamental que el periodista debe asumir como guía de trabajo es que la responsabilidad final sobre lo publicado, recae de manera exclusiva en el criterio humano. Se citaron casos internacionales, como rectificaciones públicas emitidas por la cadena BBC tras apoyarse en exceso en automatizaciones, para ilustrar el peligro de omitir la supervisión editorial.
A través de dinámicas interactivas y ejercicios prácticos, el experto en IA, enfatizó la necesidad de mantener el principio de Human-in-The-Loop, que implica mantener al ser humano en el circuito de trabajo.
«Existen decisiones estratégicas que no son negociables ni delegables a la IA: la selección de las fuentes verídicas, el análisis contextual, la rectificación de errores y la decisión final de publicación. El periodista debe asumir una política viva de verificación respaldada por un proceso iterativo en cuatro pasos: declarar, citar las fuentes originales, auditar el contenido y corregir», explicó.
La orquestación como ventaja competitiva
La clase concluyó reafirmando que la tecnología no posee ética ni criterio profesional; es el operador quien debe dirigirla.
En un entorno donde los avances tecnológicos se comprimen a pasos agigantados y donde la convergencia entre la IA y la computación cuántica promete transformar radicalmente el procesamiento de datos, la ventaja competitiva del periodismo no consistirá en temer o ignorar estas herramientas, sino en aprender a dirigirlas y orquestarlas para enriquecer el corpus de la noticia, proteger la veracidad y ofrecer un trabajo de mayor profundidad a la audiencia.
Autor: Clelia Santambrogio, Giorgio Baron, CDOL





































