El gasto global en tecnología de la información alcanzará los US$ 6,37 billones en 2026, lo que representa un incremento del 14.2 % en comparación con el periodo anual anterior, de acuerdo con las proyecciones publicadas por la firma de investigación de mercado Gartner.
Este crecimiento está impulsado principalmente por la aceleración de las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial, plataformas en la nube y aplicaciones inteligentes, a medida que las organizaciones migran de proyectos piloto aislados hacia la integración de la automatización en sus operaciones centrales.
John-David Lovelock, analista de Gartner, señaló que la expansión acelerada de la capacidad de cómputo y las plataformas dedicadas a la inteligencia artificial se consolidaron como los factores de mayor contribución al presupuesto general de TI. Las empresas orientan sus recursos hacia casos de uso específicos como la eliminación de silos de datos heredados, la reducción de costos operativos y la implementación de experiencias personalizadas a escala para sus usuarios.
Sin embargo, el incremento del capital destinado a estas tecnologías coincide con un periodo de escrutinio sobre el retorno de inversión. Un estudio realizado por la consultora PwC reveló que el 56 % de los directores ejecutivos encuestados no reportó ganancias significativas en ingresos ni reducciones relevantes de costos derivadas del despliegue de soluciones de inteligencia artificial durante el último año. Analistas atribuyen esta brecha a problemas en la ejecución y a la falta de alineación entre los proyectos tecnológicos y los objetivos operativos medibles de las organizaciones.
A este panorama se suman presiones económicas externas como la inflación y el incremento en los costos de adquisición de hardware informático, factores que han restringido los presupuestos globales. Frente a estas condiciones, Kate Smaje, especialista de la firma McKinsey & Company, indicó que las transformaciones digitales bien ejecutadas tienen el potencial de generar valor económico en plazos breves y, en determinados escenarios, autofinanciarse.
La complejidad técnica para escalar arquitecturas de inteligencia artificial sobre sistemas legacy ha impulsado a su vez la demanda de servicios profesionales. Las corporaciones recurren de forma creciente a alianzas estratégicas con proveedores de ingeniería especializada y consultoría con el objetivo de mitigar riesgos de implementación y acelerar el despliegue de sus plataformas.
Fuente: Gartner




































