ESET: Uso de Web Scraping y aumento del tráfico de bots, imponen nuevos desafíos de ciberseguridad a las empresas

Con más del 50% del tráfico global impulsado por bots, la extracción no autorizada de información compromete la privacidad y el rendimiento de las plataformas digitales.

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El incremento del tráfico automatizado en internet ha situado al rastreo de datos en la web, conocido como web scraping, en el centro del debate sobre la seguridad informática y la privacidad corporativa.

De acuerdo con un análisis técnico difundido por la firma de ciberseguridad ESET, esta técnica de inteligencia de fuentes abiertas permite extraer y analizar grandes volúmenes de datos mediante herramientas y extensiones automatizadas. Aunque su aplicación resulta habitual para el monitoreo de precios, el análisis de competencia y el estudio de tendencias en redes sociales, la compañía advierte que su uso malicioso genera severos riesgos operativos y legales para las organizaciones.

David González, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica, explicó que la recopilación automatizada no es ilegal en sí misma cuando se limita a datos públicos comerciales, como las tarifas publicadas en un mercado digital. No obstante, el especialista aclaró que la extracción no autorizada de datos personales y propiedad intelectual puede vulnerar las legislaciones de privacidad. En este sentido, la empresa enfatiza que el hecho de que la información se encuentre expuesta en un sitio web no autoriza de manera automática su captura ni su posterior difusión.

El fenómeno cobra relevancia en un contexto donde los programas automatizados dominan la actividad en la red. Datos de la plataforma Radar de Cloudflare revelan que el tráfico generado por bots alcanzó un 57% del total de la red hasta junio de 2026, superando al 42% correspondiente a la navegación humana. Por su parte, el informe Bad Bot Report 2026 de la firma Thales señala que el tráfico de bots maliciosos representó aproximadamente el 40% del tráfico total de programas automatizados durante el año 2025.

Entre las principales consecuencias del rastreo malicioso, ESET identifica la vulneración de la privacidad de los empleados y clientes, la facilitación de fraudes personalizados mediante ingeniería social y ataques de spear phishing, y el deterioro en el rendimiento de los servidores atacados debido al consumo excesivo de ancho de banda. Asimismo, la filtración no autorizada de activos de información incide de forma directa en el deterioro de la reputación corporativa y puede acarrear sanciones de carácter regulatorio.

Para mitigar la exposición ante raspadores maliciosos, los especialistas de la firma sugieren la adopción de medidas de control de acceso. Entre las recomendaciones se incluyen el bloqueo de direcciones IP con volumen inusual de peticiones, la configuración adecuada del archivo robots.txt para restringir el acceso a directorios privados y el filtrado de solicitudes mediante la verificación del agente de usuario. De igual manera, se plantea la implementación de mecanismos CAPTCHA, el despliegue de entornos falsos o honeypots para estudiar el comportamiento de los atacantes, y el fortalecimiento de la higiene digital institucional para evitar la publicación innecesaria de datos sensibles.

Fuente: ESET

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