El mercado global de conectividad para el Internet de las Cosas (IoT) por Satélite ha iniciado una fase de expansión acelerada.
Según las proyecciones publicadas por la firma de investigación de mercado Omdia, el total de conexiones satelitales orientadas a dispositivos inteligentes pasará de 7.7 millones registradas en 2023 a 197.7 millones en 2035, lo que equivale a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 31% en dicho periodo.
El informe de Omdia atribuye el dinamismo de este sector principalmente al despliegue masivo de infraestructura en la órbita terrestre baja (LEO). Se calcula que las conexiones mediante satélites LEO registrarán un crecimiento anual compuesto de 88.6%, impulsadas por la rápida colocación de redes en órbita, el aumento del ancho de banda, una mayor disponibilidad del servicio y una reducción continua en el costo de conectividad. Por su parte, la tecnología basada en satélites de órbita geoestacionaria (GEO) mantendrá un avance más moderado pero constante, con un incremento interanual estimado de 7.3%.

Analistas de la industria señalan que este avance técnico coincide con una necesidad urgente por parte de las empresas de eliminar las brechas de cobertura geográfica. Con la maduración de los modelos operativos dependientes de dispositivos remotos, las organizaciones demandan redes más resilientes para mantener la operatividad cuando la conectividad terrestre no se encuentra disponible. La necesidad de contar con infraestructuras no terrestres se intensifica a medida que los equipos IoT gestionan modelos basados en análisis intensivo de datos y procesos automatizados en tiempo real.
El crecimiento proyectado abarca sectores estratégicos como la agricultura, el monitoreo ambiental, la defensa, la energía, los servicios públicos, el transporte y la logística. Sin embargo, el ámbito automotriz destaca como el motor de adopción más acelerado. Omdia calcula que el número de vehículos conectados mediante satélite escalará desde 11.000 unidades en 2023 a más de 112 millones en 2035, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta de 115%.
Grandes fabricantes de automóviles como Geely, Tesla, BMW y Stellantis han comenzado a realizar pruebas e implementar soluciones de conectividad no terrestre. El objetivo es establecer una arquitectura conocida como red de redes, la cual permite a los vehículos alternar de forma dinámica entre señales terrestres y satelitales para garantizar un funcionamiento ininterrumpido.
Este incremento en las conexiones satelitales ocurre en un entorno competitivo donde firmas de investigación como Fortune Business Insights y Research and Markets señalan que la demanda de monitoreo remoto fuera de la cobertura celular tradicional impulsa las inversiones en constelaciones de satélites pequeños y la integración con estándares terrestres. La reducción progresiva del costo de las terminales de comunicación promete acelerar aún más esta tendencia en los próximos años.
Fuente: Omdia








































