El mercado global de la Inteligencia Artificial en el Internet de las Cosas (AIoT) proyecta un crecimiento sostenido durante la próxima década.
Según un informe publicado por la firma Market Research Future, la valoración de este sector alcanzó los US$ 97.000 millones en 2025 y se sitúa en torno a los US$ 120.300 millones en 2026. Las proyecciones de la consultora indican que la industria mantendrá una tasa de crecimiento anual compuesta del 24.0% hasta 2035, momento en el que superaría los US$ 833.900 millones.

Sustitución de sistemas tradicionales
Este avance responde a la transición operativa en plantas industriales, centros de salud e infraestructura urbana, donde la gestión tradicional basada en sistemas SCADA y reglas fijas está siendo sustituida por plataformas de AIoT. La integración de telemetría continua con modelos fundacionales permite procesar datos directamente en el entorno local para automatizar decisiones y predecir fallas en equipos. Estimaciones de la firma de análisis industrial IoT Analytics respaldan esta tendencia al contabilizar más de 21.100 millones de dispositivos conectados activos a nivel mundial, una infraestructura que genera volúmenes masivos de datos que requieren procesamiento inteligente.
Impulso estatal e inversión en infraestructura
El impulso del sector cuenta con el soporte de incentivos estatales y marcos normativos. Entre estos destacan los fondos de la ley CHIPS y de ciencia en Estados Unidos para la fabricación de semiconductores, así como las exigencias de auditoría e inventario de activos conectables derivadas de la ley de inteligencia artificial de la Unión Europea.
A esto se suma el volumen de capital aportado por los proveedores de servicios en la nube, cuyas inversiones en infraestructura de IA sumaron cerca de US$ 320.000 millones en 2025, canalizando una porción significativa hacia las capas de orquestación entre sensores y motores de inferencia.
Procesamiento en el borde y reducción de costos
A nivel tecnológico, el análisis de datos mediante aprendizaje automático abarca cerca del 38% de la cuota del mercado, al permitir a las empresas aprovechar sensores previamente instalados sin incurrir en costos inmediatos de renovación de hardware. En paralelo, el procesamiento en el borde figura como el segmento de mayor aceleración debido a la baja latencia que requieren las aplicaciones de robótica y seguridad. Esta descentralización se ve favorecida por la reducción en los costos de los procesadores de IA en el borde, cuyo valor por billón de operaciones por segundo disminuyó un 38% entre 2022 y 2025.
Fricciones operativas y brecha de talento
Pese a las previsiones de crecimiento, el mercado enfrenta barreras operativas. El incremento en los incidentes de ciberseguridad dentro de redes de tecnología operacional y el costo adicional de certificar la seguridad en los dispositivos incrementan los gastos de fabricación. Asimismo, la escasez global de personal especializado en arquitectura de AIoT y la falta de estándares unificados de interoperabilidad incrementan el gasto en servicios de consultoría e integración, los cuales superan en ocasiones la inversión en componentes físicos.
Panorama competitivo
El entorno competitivo muestra un nivel moderado de fragmentación donde firmas como Microsoft, Amazon Web Services, Google, Siemens, IBM, Cisco, PTC, Schneider Electric, NVIDIA y Bosch concentran entre el 38% y el 42% de los ingresos globales, compartiendo espacio con proveedores especializados por industria.
Fuente: PressWire






































