Las grandes corporaciones tecnológicas están reformulando sus estrategias para llevar la inteligencia artificial desde la fase de pruebas piloto hacia el despliegue a gran escala de agentes autónomos.
En el marco de esta evolución, Carolina Torres, ingeniera y Partner Development Manager para Latinoamérica en el área de Inteligencia Artificial de Google, expuso en el evento de Canaemte celebrado recientemente, la visión de la firma sobre cómo Gemini Enterprise busca consolidarse como la columna vertebral de la productividad empresarial, respaldada por la infraestructura que la compañía ha desarrollado durante más de dos décadas.
Durante su intervención, Torres destacó que el panorama actual encuentra paralelismos con momentos clave de la historia tecnológica, como la transición de las computadoras de escritorio a las portátiles o la masificación del acceso a internet en las organizaciones.
Según la ejecutiva, la prioridad directiva ha dejado de ser la comprobación de la utilidad de las herramientas algorítmicas para concentrarse en cómo escalarlas con gobierno de datos y seguridad. Estimaciones del sector proyectan que los avances en productividad y automatización aportarán más de US$ 15 billones al producto interno bruto global en los próximos años, con más de la mitad de las grandes organizaciones implementando ya algún tipo de agente automatizado.
Una de las áreas con mayor tracción ejecutiva es la automatización de procesos creativos y la gestión masiva de activos visuales. Torres explicó que sectores como el comercio minorista, con catálogos que abarcan millones de referencias, han adoptado estas herramientas para acelerar el procesamiento de imágenes y reducir la carga operativa ligada a la gestión de derechos de autor y edición manual. Firmas como la estadounidense Wayfair y la cadena de tiendas por departamento Kohl’s utilizan la combinación de almacenamiento de datos y modelos generativos para actualizar de manera dinámica sus inventarios e interactuar con sus consumidores.
«El diferencial competitivo al que apuestan los proveedores radica en la oferta de arquitecturas integrales», dijo la vocera, enfatizando que Google compite en este terreno mediante una infraestructura propietaria que abarca desde sus centros de procesamiento de datos y redes de fibra óptica submarina hasta unidades de procesamiento de tensores (TPU) diseñadas específicamente para el aprendizaje automático.
A esta base técnica se suman adquisiciones estratégicas en ciberseguridad, como la compra de la firma Wiz en 2024 por US$23.000 millones, la mayor operación en la historia de la compañía, orientada a fortalecer la protección en entornos de nube múltiple.
«El desarrollo de soluciones verticales adaptadas a regulaciones locales representa la nueva frontera del software corporativo», añade. El reciente lanzamiento de modelos optimizados para servicios financieros y el sector legal, busca facilitar la integración con plataformas existentes como sistemas de gestión de clientes y planificación de recursos empresariales. En este contexto, la especialista remarcó que el ecosistema de socios globales y regionales resulta clave para adaptar las tecnologías a la normativa específica de cada mercado.
Fuente: CDOL































