Microsoft y OpenAI han anunciado una profunda reestructuración de su acuerdo de colaboración. El nuevo pacto, descrito por ambas empresas como una medida para aportar claridad a largo plazo, pone fin a la licencia exclusiva que Microsoft poseía sobre la tecnología de la startup y otorga a OpenAI la libertad contractual para ofrecer sus productos a través de cualquier proveedor de servicios en la nube, incluidos competidores directos como Amazon Web Services y Google Cloud.
Bajo los términos de la alianza original, Microsoft era el proveedor exclusivo para los servicios de interfaz de programación de aplicaciones (API) de OpenAI. Con la revisión actual, aunque Microsoft se mantiene como el socio principal de infraestructura y los productos de OpenAI seguirán lanzándose primero en Azure, la startup de inteligencia artificial podrá atender a clientes corporativos en otros entornos tecnológicos para evitar bloqueos operativos.
Esta decisión se produce tras semanas de especulaciones sobre tensiones internas. Según informes sectoriales, directivos de OpenAI habrían manifestado que la exclusividad anterior limitaba la capacidad de la empresa para llegar a grandes corporaciones que ya utilizan otras plataformas de nube.
Ajustes financieros y el fin de la cláusula de la IA general
El aspecto económico también ha sido simplificado. Microsoft dejará de pagar una participación en los ingresos a OpenAI. Por su parte, los pagos que OpenAI realiza a Microsoft por el uso de su infraestructura continuarán hasta el año 2030 con un porcentaje fijo, pero ahora estarán sujetos a un tope máximo acumulado.
Un cambio significativo en la arquitectura legal del contrato es la eliminación de la cláusula sobre la Inteligencia Artificial General (AGI). En el acuerdo anterior, se estipulaba que los flujos de ingresos y derechos de propiedad intelectual podrían cambiar de forma abrupta si se determinaba que OpenAI había alcanzado una inteligencia capaz de igualar o superar la humana. Con el nuevo acuerdo, la estructura financiera se mantiene constante hasta 2030, independientemente de los hitos tecnológicos que alcance la startup, eliminando así una fuente de incertidumbre jurídica para los inversores.
Perspectivas de autonomía y colaboración futura
La licencia de Microsoft sobre la propiedad intelectual de los modelos actuales de OpenAI pasará a ser no exclusiva y tendrá vigencia hasta el año 2032. Esto permite que Microsoft continúe integrando los modelos de GPT en sus productos comerciales, mientras desarrolla de forma paralela sus propios sistemas de inteligencia artificial de manera independiente.
Ambas compañías recalcaron que, pese a la mayor independencia comercial de OpenAI, la colaboración en proyectos de gran escala se mantiene intacta. Esto incluye el desarrollo conjunto de silicio personalizado para procesamiento de datos y la expansión de la capacidad de sus centros de datos para soportar la próxima generación de modelos de lenguaje.
Fuente: Microsoft





































