El comercio de documentos de identidad en los rincones más oscuros de Internet ha alcanzado niveles sin precedentes, revelando una jerarquía de precios que pone en riesgo la seguridad de ciudadanos en todo el mundo.
Según investigaciones recientes de las firmas de seguridad NordVpn y NordStellar, los mercados ilegales han establecido un complejo sistema de valores donde la información personal se vende al mejor postor, superando en ocasiones el valor de documentos tradicionalmente codiciados como los de Estados Unidos.
El costo de la identidad digital y física
En el mercado negro digital, un pasaporte en su versión electrónica puede obtenerse por cifras que inician en los US$ 35. Sin embargo, el valor se dispara cuando se trata de documentos físicos. Un pasaporte original robado o una reproducción de alta fidelidad, equipada con hologramas y marcas de agua, puede alcanzar un precio de US$ 1.500 en el mercado internacional.
Esta tendencia no se limita solo a los pasaportes. Las licencias de conducir y las tarjetas de identidad físicas también mantienen una alta demanda, con precios que oscilan entre los US$ 1.200 y los US$ 1.800. En este ranking global de precios, países como Estados Unidos, Canadá, Alemania e Irlanda ocupan los primeros puestos, lo que refleja el alto interés de los criminales por obtener credenciales que permitan una mayor libertad de movimiento o faciliten fraudes financieros complejos.
La amenaza de los paquetes de datos completos
Más allá de un documento individual, los hackers están comercializando los denominados «full». Estos son archivos individuales que agrupan toda la información sensible de una persona: documentos de identidad, códigos fiscales, direcciones de correo electrónico y registros de conducir. Al reunir estos datos, los criminales logran crear una réplica digital completa de la víctima, facilitando la suplantación de identidad.
Un aspecto alarmante de esta investigación es el aumento en el valor de las cuentas de plataformas de criptomonedas. Un perfil verificado en sitios de intercambio como Binance puede costar hasta US$ 160, una cifra significativamente mayor a los US$ 14 que suelen costar los datos de una tarjeta de crédito Visa. Para los analistas, esta diferencia se debe a que las transacciones con monedas virtuales son mucho más difíciles de rastrear, permitiendo a los delincuentes mover capitales con mayor agilidad que a través de los circuitos bancarios tradicionales.
Redes sociales y servicios de entretenimiento
El dark web también muestra una alta rotación de credenciales de acceso a redes sociales y plataformas de entretenimiento. Los perfiles de Facebook y TikTok encabezan la lista de los más buscados, junto con cuentas de servicios como Spotify, Disney+ y Hulu.
En el caso de Facebook, estas cuentas representan casi el 40% de los anuncios en ciertos portales ilegales. Con un costo aproximado de US$ 38, un perfil robado no solo expone la vida privada del usuario, sino que sirve como una llave de entrada para acceder a cuentas de Instagram vinculadas, administrar páginas comerciales o utilizar herramientas publicitarias conectadas, amplificando el daño potencial para individuos y empresas por igual.
Prevención y seguridad
Ante este escenario, los expertos subrayan que gran parte de esta información se obtiene mediante vulneraciones en sitios web y aplicaciones. La recomendación principal para mitigar riesgos es evitar compartir datos excesivamente sensibles en línea y mantener una vigilancia constante sobre los movimientos en las cuentas financieras. En un entorno digital donde la identidad se ha convertido en una mercancía valiosa, la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para proteger la integridad personal y financiera.
Fuente: Web. Editado por CDOL.






































