El estado de Utah ha puesto en marcha un programa piloto que permite a un chatbot basado en IA, denominado Doctronic, renovar prescripciones médicas sin la necesidad de la intervención directa de un profesional de la salud.
Esta iniciativa ha sido posible gracias a una exención temporal de las leyes estatales sobre licencias médicas, convirtiendo a Utah en la primera región de Estados Unidos en adoptar una medida de este tipo, dado que las normativas federales y estatales restringen estrictamente la emisión de recetas a los médicos autorizados.
El sistema funciona mediante una plataforma en línea donde los usuarios solicitan sus medicamentos. El chatbot se encarga de recopilar los datos clínicos del paciente, consultar la base de datos farmacéutica nacional y procesar la solicitud, aunque un médico mantiene la posibilidad de intervenir en el proceso en cualquier momento.
La implementación de Doctronic ha encontrado una fuerte resistencia por parte del Comité Estatal de Licencias Médicas. Un grupo de once miembros de este organismo solicitó formalmente la interrupción del proyecto por motivos de seguridad, advirtiendo sobre los riesgos que implica la automatización de la receta en cerca de 190 fármacos, entre los cuales se incluyen los anticoagulantes. A pesar de estas advertencias, la administración del estado rechazó la suspensión del programa, el cual pasó a ser supervisado por un consejo operativo integrado por expertos en IA.
Falta de alineación normativa con las agencias federales
Este procedimiento ha expuesto una falta de alineación regulatoria entre las leyes estatales y las normativas federales con respecto a las tecnologías sanitarias. La Administración de Alimentos y Medicamentos ha manifestado que no ha autorizado ningún chatbot basado en IA para estas funciones, si bien declaró que mantiene una postura de apoyo hacia la innovación tecnológica.
Por su parte, diversas organizaciones del sector, entre ellas la Asociación Médica Estadounidense, han exigido que los programas de IA aplicados en el entorno clínico se sometan a los mismos estándares rigurosos de verificación y seguridad que se exigen a los profesionales de la medicina de forma habitual.
Fuente: Web. Editado por CDOL.








































