Construir una neurona artificial que se convierta en la base de las redes neuronales superrápidas basadas en la luz del futuro: éste es el objetivo del proyecto Neho, financiado por la Comisión Europea con US$3 millones para los próximos tres años y coordinado por Italia, con el Instituto Italiano de Tecnología de Lecce.
Las nuevas redes neuronales pueden utilizarse para obtener una nueva fuente de computación con menor consumo energético. Esto hará más eficientes las nuevas tecnologías basadas en algoritmos de inteligencia artificial. Con este proyecto podríamos entrar en una nueva era del procesamiento de la información: más rápida, más eficiente energéticamente y más flexible que nunca», señala el coordinador del proyecto, Cristian Ciracì, jefe de la unidad de Nanoplasmónica Computacional del Iit de Lecce.
En el proyecto Neho (Neuromorphic computing Enabled by Heavily doped semiconductor Optics) también participan el Consejo Nacional de Investigación por Italia, la Universidad Ludwig-Maximilian de Múnich por Alemania, la Universidad de Gante por Bélgica, y el CNRS y la Universidad de París-Saclay por Francia.
Se abre así la vía a una nueva generación de tecnologías de la información basadas en partículas de luz (fotones), mucho más rápidas y menos consumidoras de energía. Hasta ahora, sin embargo, ha sido difícil controlar los fotones porque estas partículas interactúan muy débilmente con la materia. La idea del proyecto es, por tanto, utilizar cuasipartículas híbridas que surgen de la interacción de los electrones con la luz: se llaman plasmones y están formadas por un electrón y un fotón.
Para producir plasmones, los investigadores del IIT pretenden utilizar semiconductores a los que se añaden pequeños porcentajes de átomos extraños para modificar sus propiedades electrónicas, y que se irradian con luz a longitudes de onda en el infrarrojo medio. Dado que un plasmón dentro del material transporta tanto un electrón como un fotón, los investigadores podrán actuar sobre la parte electrónica para inducir un cambio en la partícula luminosa. Este tipo de interacción permitiría, en principio, controlar los fotones a muy pequeña escala.
Los investigadores pretenden explotar los efectos que se producen en la superficie de los semiconductores, en lugar de en su volumen total, ya que estos efectos pueden modularse fácilmente controlando la densidad superficial de electrones, del mismo modo que el viento genera olas en la superficie del mar sin necesidad de mover el agua en profundidad. De este modo, «podríamos revolucionar la forma en que procesamos la información», afirma Ciriaci, «desarrollando una plataforma innovadora que explote la tecnología de semiconductores fotoplasmónicos».
Fuente: Web. Editado por CambioDigital OnLine







































