Un estudio científico revela que los videos cortos atenúan el control cognitivo del cerebro

Especialistas observan una pausa temporal en las redes de autorregulación y planificación compleja durante la reproducción continua de clips en plataformas digitales.

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El consumo continuo de clips audiovisuales de corta duración genera una reducción temporal en la actividad de las áreas cerebrales vinculadas con el autocontrol y la toma de decisiones.

Así lo demuestra una investigación realizada por la Universidad de Zhejiang y publicada en la revista especializada NeuroImage, la cual evaluó las reacciones de 56 adultos jóvenes mediante resonancia magnética funcional durante la visualización libre de este tipo de contenidos.

El estudio centró su atención en dos estructuras clave de la red de control cognitivo: la corteza cingulada anterior dorsal, responsable de evaluar el esfuerzo y gestionar situaciones de conflicto, y la corteza prefrontal dorsolateral, fundamental para la autorregulación y la planificación de metas a largo plazo.

Los investigadores observaron que, cuando el usuario mira un video hasta el final debido a que le resulta agradable, la actividad en ambas regiones experimenta una disminución significativa con respecto a sus niveles base de reposo. En términos prácticos, el cerebro atenúa de forma momentánea las funciones dedicadas al monitoreo consciente, priorizando un procesamiento de la información más automático e impulsivo.

Los autores del trabajo precisan que este fenómeno no representa una evidencia de daño neurológico permanente ni de una alteración estructural en el cerebro. De acuerdo con el informe publicado en línea, se trataría de una adaptación funcional hacia una actividad con menor exigencia cognitiva, similar a la respuesta registrada en otras experiencias de alta inmersión o entretenimiento pasivo. Asimismo, los análisis espectroscópicos revelaron una mayor concentración de glutamato, el principal neurotransmisor excitador del cerebro, en la corteza cingulada anterior dorsal durante estas sesiones. La presencia de este químico abastece de energía a las células nerviosas, lo que alimenta la disposición a continuar consumiendo más secuencias de video.

Este hallazgo coincide con una línea creciente de investigaciones sobre los efectos neurobiológicos de las plataformas digitales móviles. Estudios de mercado e informes sobre conducta de consumo señalan que el diseño algorítmico de interfaces tipo TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts busca maximizar el tiempo de permanencia mediante la entrega ininterrumpida de estímulos gratificantes.

Analistas del sector tecnológico sostienen que comprender estas dinámicas neuronales ayuda a explicar la dificultad de los usuarios para interrumpir el desplazamiento en pantalla, ofreciendo un marco científico objetivo sobre el funcionamiento de la atención en el entorno digital actual.

Fuente: Web. Editado por CDOL.

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