Los ciberataques contra el sector de la salud están en un preocupante aumento a nivel global, con un impacto significativo en la continuidad de los servicios y la seguridad de los datos de los pacientes. En el último año, el número de incidentes ha crecido drásticamente, poniendo en jaque a las organizaciones sanitarias de todo el mundo.
Según el Informe Clusit 2025, a nivel mundial, solo en 2024 se registraron 810 ciberataques dirigidos específicamente al sector de la salud, lo que representa un incremento del 30% en comparación con el año anterior. Esta cifra subraya la creciente amenaza que enfrentan los sistemas de atención médica en todas las regiones.
Los datos sanitarios son un activo de alto valor en la dark web, lo que los convierte en un objetivo lucrativo para los ciberdelincuentes. La facilidad con la que estos datos pueden ser monetizados, sumado a las vulnerabilidades persistentes en las infraestructuras digitales de muchas instituciones de salud y la falta de capacitación del personal en ciberseguridad, crea un escenario propicio para estos ataques.
Tres de cada cuatro empresas de salud han sufrido un incidente de seguridad
Una investigación reciente, «Ciberseguridad en la atención médica: Amenazas, desafíos y respuestas estratégicas en un panorama en rápida evolución» de Kaspersky (realizada por Censuswide entre ejecutivos C-Level de grandes empresas de atención médica con más de 1.000 empleados), revela que el 73% de las organizaciones sanitarias ha experimentado al menos un incidente de seguridad informática en los últimos 12 meses. De estas, casi una de cada cuatro (24%) sufrió ataques graves, con importantes consecuencias operativas y organizativas.
En promedio, estas empresas han experimentado dos episodios de interrupción de sistemas al año, con un alarmante 63% reportando entre dos y tres interrupciones de sus operaciones, lo que pone en riesgo la continuidad de los servicios vitales. Además, el 66% de las organizaciones ha sido objeto de intentos de robo de datos sensibles o propiedad intelectual, con un pico de ataques detectado en los últimos 4-6 meses en el 45% de los casos, lo que indica una clara aceleración en la intensidad de estas amenazas.
La creciente sofisticación y frecuencia de los ciberataques resalta la necesidad urgente de fortalecer las defensas cibernéticas en el sector de la salud a nivel global para proteger la información de los pacientes y garantizar la prestación ininterrumpida de servicios críticos.
Fuente: Deep Research





































