Pekín (Beijing) da un paso firme para impulsar la soberanía tecnológica al vetar la adquisición del chip RTX Pro 6000D y otros productos de inteligencia artificial (IA) del gigante estadounidense Nvidia, intensificando la «guerra de los chips» con Estados Unidos.
La Administración del Ciberespacio de China (CAC) habría instruido a las principales empresas tecnológicas del país, incluyendo a gigantes como ByteDance (propietaria de TikTok) y Alibaba, a detener las pruebas y cancelar las órdenes de compra del chip RTX Pro 6000D de Nvidia, según reportes del Financial Times y otras agencias. Este chip había sido diseñado específicamente por Nvidia para el mercado chino para cumplir con las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos.
La medida, que se extiende más allá de directivas anteriores centradas en el chip H20 (otro modelo adaptado para China), busca reducir drásticamente la dependencia de la tecnología de semiconductores estadounidense y fortalecer la industria nacional.
Tras la noticia, las acciones de Nvidia cayeron en Wall Street, llegando a perder cerca del 2,74% en las operaciones. La incertidumbre sobre el acceso a uno de los mercados más grandes del mundo para la computación en la nube y la IA sigue impactando al fabricante.
Reacciones y el contexto geopolítico
Jensen Huang, CEO de Nvidia, expresó su decepción ante la decisión, señalando que su compañía «probablemente contribuyó más al mercado chino que la mayoría de los países». Sin embargo, también reconoció que la situación es parte de «agendas más grandes que tienen que resolver China y Estados Unidos», describiendo el negocio de Nvidia en China como una «montaña rusa» en los últimos años.
El veto se produce en un momento de crecientes tensiones comerciales y tecnológicas:
Capacidad nacional: Reguladores chinos habrían concluido, tras evaluar a fabricantes nacionales como Huawei y Cambricon, que los procesadores de IA de fabricación china ya son comparables o superiores a los productos de Nvidia permitidos para exportación bajo las restricciones de EE. UU.
Investigación antimonopolio: Días antes, China había iniciado una investigación preliminar contra Nvidia por supuestas violaciones de su ley antimonopolio, vinculada a una adquisición realizada por la empresa en 2020.
Independencia: El mensaje de Pekín es claro: presionar a las empresas nacionales para que se centren en las soluciones domésticas, buscando una cadena de suministro completa de semiconductores.
Este movimiento subraya cómo la soberanía tecnológica se ha convertido en un objetivo central para China, incluso si esto implica una transición forzada de sus gigantes tecnológicos hacia ecosistemas de hardware y software propios. El sector global de los semiconductores sigue siendo un campo de batalla clave en las relaciones entre Washington y Pekín.
Fuente: Web. Editado por CDOL






































