Expertos de la UCAB analizan el impacto de la tecnología en las aulas

En esencia, los expertos señalan que la clave está en el equilibrio: lograr una sinergia donde la innovación digital no descarte las bases del desarrollo neurológico, sino que se integre con métodos tradicionales, revalorizando el trabajo autónomo y la participación activa del estudiante. El objetivo es que la tecnología sirva a la educación, y no al revés.

0
33

En un contexto donde las deficiencias en habilidades fundamentales como la comprensión lectora y la habilidad verbal son preocupantes entre los estudiantes venezolanos, ha resurgido un debate esencial sobre la integración tecnológica en las aulas. Expertos de la UCAB analizan el impacto de la tecnología, concluyendo que la escritura manual es una herramienta cognitiva insustituible que no debe ser sacrificada por la inmediatez digital. La clave, sostienen, reside en la sinergia inteligente.

El cerebro: Nuestro hardware diseñado para el lápiz y el papel
La escritura a mano, lejos de ser una práctica obsoleta, es un «tesoro para nuestro cerebro», afirma Mónica Vargas, especialista en Psicomotricidad. Este acto, que requiere la coordinación de la mano, el lápiz y la hoja, es un complejo ejercicio que exige al estudiante poner en marcha capacidades intelectuales y motoras finas.

Frente a la velocidad del tecleo, la lentitud forzada de la escritura manual actúa como un filtro cognitivo. No se trata simplemente de transcribir, sino de procesar profundamente la información. Esta pausa obliga a sintetizar, a seleccionar las ideas clave y a estructurar el conocimiento de una manera que favorece la concentración y la retención. De hecho, estudios documentan que los alumnos que toman apuntes de esta forma recuerdan mejor lo que escriben, un claro indicativo de cómo la conexión mano-cerebro fortalece la codificación de la memoria.

Neuroprotección y el valor del ejercicio de voluntad
Desde la psicología, Gustavo Peña refuerza esta idea al describir la escritura manuscrita como un «agente del desarrollo y la protección cerebral». El acto de escribir es mucho más que un reflejo; es un «gran ejercicio de voluntad» que tiene efectos tangibles en la salud neurológica.

Sus beneficios son amplios: fortalece áreas cerebrales vinculadas con la memoria, la planificación y la organización. Al mejorar la coordinación sensomotora y la interacción ojo-mano, la práctica habitual incluso se asocia con un menor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas. Peña advierte que la creencia, extendida hace una década, de que la escritura manuscrita era obsoleta ante los dispositivos digitales ha tenido consecuencias negativas documentadas, incluyendo dificultades en la construcción gramatical y la integración de la información visual y motora. Por ello, el profesor enfatiza la necesidad urgente de reinstaurar la toma de notas manual en todos los niveles educativos.

Tecnología: Un arma de creación, no de repetición
El desafío final es la integración, según Alejandro Del Mar, experto en Tecnología Educativa. El profesor reconoce las bondades de herramientas modernas como los dispositivos móviles y la inteligencia artificial (IA), pero subraya que estas difícilmente podrán superar las acciones cognitivas, motoras y sensoriales ejercidas al escribir manualmente.

La solución, argumenta Del Mar, no es rechazar la tecnología, sino utilizarla como una extensión de lo aprendido, como un medio para la creación y la optimización de tiempos, y no simplemente para salir del paso. Es fundamental establecer límites claros y medidos y educar a maestros y padres sobre cómo promover un uso que incentive el análisis y la producción, y no solo el consumo pasivo.

 

Custom Text
Artículo anteriorJuan Carlos Sánchez se despide de Digitel tras 16 años de trayectoria
Artículo siguiente#Fitelven2025: Un balance de la inversión, innovación y colaboración que impulsa las Telecomunicaciones en Venezuela