La escasez de semiconductores impulsa al alza el precio de los teléfonos inteligentes

El costo medio de un dispositivo de gama alta aumenta unos US$100, una situación que beneficia a gigantes como Apple y Samsung.

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La crisis global de los semiconductores continúa afectando de forma directa al mercado de la tecnología de consumo.

El desabastecimiento de componentes esenciales sigue impactando tanto en la disponibilidad como en el costo final de computadoras y teléfonos inteligentes. Los analistas del sector señalan que, tras una leve recuperación a finales de 2024, la falta de hardware ha vuelto a intensificarse debido a la carrera por el desarrollo de la IA y a la inestabilidad geopolítica, factores que evidencian la fragilidad en la cadena de suministro entre Oriente y Occidente.

Esta menor disponibilidad de componentes ha elevado el precio de las materias primas y los costos de fabricación. Según declaraciones de los portavoces del sector, la memoria se ha convertido en la pieza más costosa de los teléfonos modernos, superando a los procesadores y a las pantallas, hasta el punto de representar en algunos casos más de la mitad del costo total del hardware de un dispositivo. Como consecuencia, el precio medio de los terminales ha subido en los últimos 12 meses y mantendrá su tendencia al alza durante el próximo año.

El impacto económico repercute especialmente en los usuarios que buscan adquirir dispositivos de gama alta. Los compradores de la categoría premium están pagando unos US$100 más en comparación con el año 2025. Los modelos más avanzados sufren con mayor fuerza el encarecimiento de los chips de última generación, los cuales resultan indispensables para ejecutar de manera local las nuevas funciones de IA. Por el contrario, los segmentos de gama media y baja registran un menor número de envíos por parte de los fabricantes, lo que pone en riesgo la capacidad de innovación en los modelos más económicos.

Ante este escenario, las compañías que diseñan y producen sus propios procesadores han logrado consolidar una posición ventajosa. Las grandes firmas tecnológicas utilizan esta estrategia para proteger su producción y justificar el incremento de precios mediante la incorporación de herramientas de inteligencia artificial avanzadas. El desarrollo de arquitecturas propias permite además una optimización del inventario de componentes en diferentes líneas de productos, un factor que los analistas consideran clave para mitigar las tensiones de la cadena de distribución, aunque la presión general sobre los costos de las computadoras portátiles continuará elevando los precios del sector hasta finales de 2027.

Como respuesta institucional a esta dependencia de los mercados exteriores, diversas regiones han comenzado a promover la producción local de tecnologías esenciales. La Unión Europea avanza en su estrategia de autonomía mediante planes de inversión destinados a la construcción de plantas de semiconductores dentro del territorio comunitario, apoyados en iniciativas regulatorias recientes. En este contexto, se han formalizado acuerdos estratégicos con empresas internacionales para establecer nuevos centros de fabricación de componentes con el objetivo de fortalecer el ecosistema tecnológico europeo.

Fuente: Web. Editado por CDOL.

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