Apple ha ampliado las acciones legales emprendidas contra OpenAI tras acusar a un grupo de ex colaboradores de haber extraído información confidencial y secretos comerciales sobre productos no anunciados para compartirlos con la firma de inteligencia artificial. Según documentos presentados ante un tribunal federal en el distrito de Dakota del Norte, California, la compañía estadounidense identificó a otros once exempleados potencialmente vinculados o señalados como testigos en la presunta transferencia no autorizada de datos.
El conflicto legal inició formalmente cuando Apple presentó una demanda contra el exingeniero Chang Liu, quien se incorporó a la división de desarrollo de productos de OpenAI. En la nueva documentación judicial, se señala que un trabajador sostuvo reuniones con Liu antes de realizar entrevistas laborales en OpenAI para abordar aspectos técnicos sobre dispositivos en desarrollo, mientras que otro colaborador habría realizado capturas de pantalla de expedientes reservados previa solicitud de empleo en la misma entidad.
A través de este recurso ante los tribunales, Apple solicitó una medida cautelar con el fin de detener el desarrollo y la eventual fabricación de cualquier dispositivo de hardware de OpenAI que pueda integrar tecnologías o propiedad intelectual pertenecientes a la firma de Cupertino. Dentro del grupo de coimputados en la causa se incluye a io Products, empresa fundada por el exdirector de diseño de Apple, Jony Ive, la cual fue adquirida por OpenAI para encabezar el diseño de sus primeros equipos de consumo.
Por su parte, la representación de OpenAI desestimó las acusaciones presentadas en su contra, calificando el procedimiento legal como un intento infundado de frenar el avance de la competencia en el ecosistema del hardware impulsado por inteligencia artificial.
Esta disputa legal se enmarca en una etapa de reconfiguración estratégica dentro del sector tecnológico global, marcada por la migración de talento entre gigantes de la computación y firmas emergentes de inteligencia artificial. Analistas de la industria informática y fuentes de investigación de mercado señalan que la transición hacia dispositivos que ejecuten modelos de lenguaje de manera nativa ha incrementado la rivalidad entre fabricantes tradicionales y desarrolladores de software. En el caso específico de Apple, la preservación de secretos industriales sobre su arquitectura de hardware y procesos de diseño ha sido históricamente una prioridad para mantener la ventaja competitiva frente a otros actores del mercado informático global.
Fuente: Web. Editado por CDOL








































