La integración de la IA en la vida cotidiana de la Generación Z en América Latina ha comenzado a traspasar los límites de la productividad técnica y académica para adentrarse en la esfera afectiva y personal.
De acuerdo con un estudio elaborado por el centro de investigación de mercados de la firma de ciberseguridad Kaspersky, el 22% de los jóvenes pertenecientes a este segmento en la región afirma emplear sistemas de IA como si se tratara de amistades, utilizándolos tanto para entablar conversaciones casuales como para buscar apoyo emocional.
El estudio fue realizado por el centro de investigación de mercados de Kaspersky en marzo de 2026. Participaron 7.200 encuestados de 18 países. Asimismo, un 21% de los encuestados recurre a estas plataformas para abordar temas o preguntas que preferiría no discutir con otras personas. El 21% de ellos recurre a estas herramientas para hablar sobre preguntas o asuntos que preferiría no compartir con otras personas.].
El informe de la empresa refleja que el uso diario o casi diario de herramientas de IA alcanza al 38% de la Generación Z latinoamericana. Entre las actividades más comunes se destacan la búsqueda de información con un 60%, las labores de estudio con un 51%, la generación de ideas con un 50% y las tareas profesionales como la redacción de informes o análisis de datos con un 43%, 60% recurre a ella para buscar información, 51% para estudiar, 50% para generar ideas y 43% para actividades relacionadas con el trabajo, como analizar información, escribir o preparar reportes.
Pese al alto nivel de adopción, la aplicación de medidas de protección digital resulta irregular. Únicamente el 41% de los consultados en la región afirma tomar precauciones de seguridad de forma constante, tales como evitar el envío de datos sensibles o contrastar la información con fuentes verificables. Por otro lado, el 52% aplica estos resguardos solo en algunas ocasiones y el 7% admite no tomar ningún tipo de medida.
La investigadora senior de seguridad para América Latina en el equipo de Kaspersky, María Isabel Manjarrez, advierte sobre los riesgos de bajar la guardia debido a la fluidez del diálogo con estas plataformas, recordando que la interacción se produce con un servicio digital y no con una persona, lo que puede derivar en la exposición innecesaria de contraseñas, documentos o datos de salud, además de la toma de decisiones basadas en datos erróneos.
El escenario reportado por Kaspersky coincide con análisis globales del sector tecnológico y sociológico. Reportes de la consultora Gartner sobre tendencias en cibercultura señalan que la antropomorfización de las interfaces conversacionales incrementa la susceptibilidad de los usuarios a sufrir suplantaciones de identidad o ataques de ingeniería social personalizados. Del mismo modo, investigaciones publicadas por el Stanford Institute for Human-Centered AI destacan que el uso de modelos de lenguaje como asistentes emocionales crea un desafío regulatorio sobre la retención de datos personales y la privacidad de la información comercializada por las empresas desarrolladoras.
Fuente: Kaspersky







































