Amazon confirmó, a través de una declaración escrita enviada a medios especializados, que bloqueó el acceso de Muse, el agente de inteligencia artificial de Meta Platforms, a su sitio de comercio electrónico, luego de que la compañía liderada por Mark Zuckerberg se negara a retirar voluntariamente al bot de la plataforma. Muse, presentado a principios de este mes, fue diseñado para ayudar a las personas a realizar tareas cotidianas en línea como comprar y reservar citas. Amazon comenzó a bloquearlo la noche del domingo, según indicó un portavoz de la empresa a Bloomberg. Los usuarios que intentan utilizar Muse para comprar en el sitio ven una serie de ventanas emergentes que indican que ese uso viola los términos de servicio de Amazon.
Según reportó GeekWire, la vocera de Amazon, Lara Hendrickson, explicó en un correo electrónico que la compañía considera razonable que las aplicaciones de terceros que ofrecen realizar compras en nombre de los clientes operen de manera transparente y respeten la decisión de cada proveedor de servicios sobre si participar o no en ese tipo de experiencias. Agregó que las aplicaciones agénticas de terceros, como Muse, tienen las mismas obligaciones y que Amazon ya había solicitado a Meta que excluyera a su plataforma de la experiencia del agente. Cabe precisar que esta confirmación no proviene de un comunicado publicado en los canales oficiales de Amazon, sino de una respuesta directa de la compañía a consultas de prensa, citada de manera consistente por Bloomberg, GeekWire, TechCrunch, The Star y otros medios.
Amazon sostiene además que Meta nunca notificó que Muse accedería a su tienda y que el agente no se identifica como tal al navegar —pese a que sus términos de servicio exigen que los agentes se identifiquen mediante un fragmento de texto en las solicitudes HTTP—. Asimismo, argumenta que Muse puede visualizar el historial de compras y las páginas de cuenta de un usuario si este se lo solicita, lo que la compañía describe como la incursión de un tercero no declarado dentro de las cuentas de los clientes. Meta, por su parte, ha señalado previamente que Muse no tiene visibilidad sobre contraseñas ni métodos de pago, ya que esas credenciales quedan resguardadas en un almacenamiento seguro que el agente puede usar sin llegar a verlas.
El episodio resulta particularmente notable porque ambas empresas mantienen vínculos comerciales: los productos de Amazon pueden adquirirse dentro de Facebook e Instagram desde 2023, y Meta firmó en abril un acuerdo multimillonario para ejecutar cargas de trabajo de IA agéntica sobre los chips Graviton de Amazon.
De acuerdo con SiliconANGLE, Muse se lanzó el 8 de septiembre y, en sus primeros días de disponibilidad, superó las 730,000 descargas, ubicándose por delante de ChatGPT y de Claude, y llegó a convertirse en la aplicación gratuita más descargada de la App Store en Estados Unidos. El agente puede completar pagos a través de Link, el servicio de checkout de Stripe, y Shopify ya lo incorporó como canal de ventas de inteligencia artificial, con planes de integrar además Shop Pay.
El bloqueo a Muse no es un caso aislado. Amazon ha librado disputas similares en los últimos meses: demandó a Perplexity AI por el uso de su navegador Comet para realizar compras automatizadas y obtuvo un fallo judicial preliminar a su favor en marzo, el cual perdió el 4 de agosto cuando la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito determinó que, bajo la ley federal contra el acceso no autorizado a sistemas informáticos, quien accedía a los sistemas de Amazon era el usuario y no la empresa de inteligencia artificial. La corte rechazó la solicitud de nueva audiencia de Amazon el 10 de septiembre. Esa resolución, sin embargo, dejó abierta la vía basada en contratos y términos de servicio, que es la que Amazon utiliza ahora frente a Muse. La compañía también ha restringido el acceso de agentes de compras vinculados a Google y OpenAI.
Analistas consultados por medios especializados describen la situación como una paradoja para Amazon: mantener cerrado su ecosistema podría dejarla fuera de la capa emergente de agentes de IA que compran en nombre de los usuarios, mientras que abrirlo implicaría ceder parte del control sobre la relación con el cliente a plataformas externas. El desenlace de esta disputa podría convertirse en un antecedente relevante para cómo los grandes minoristas y las plataformas de IA agéntica definan, en el corto plazo, las reglas de acceso al comercio automatizado.
Impacto en el sector IT: El conflicto anticipa un terreno de fricción creciente entre proveedores de infraestructura de nube, desarrolladores de agentes de IA y plataformas de comercio electrónico, con implicaciones directas para equipos de TI que evalúen la adopción de agentes autónomos en procesos de compras corporativas y para desarrolladores que integren funciones de checkout agéntico en sus propias aplicaciones.
Fuente WEB | Editado por CDOL








































