Travis Kalanick prepara el regreso a la conducción autónoma con Atoms

La compañía, que públicamente se enfoca en inteligencia artificial industrial, ha incorporado veteranos del programa autónomo de Uber y mantiene conversaciones con la plataforma sobre posibles aplicaciones en transporte.

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Travis Kalanick vuelve a acercarse al negocio de los vehículos autónomos con Atoms, la compañía de inteligencia artificial física que fundó tras su salida de Uber. Aunque Atoms se presenta públicamente como una empresa orientada a automatizar actividades industriales y ha señalado que sus principales áreas incluyen alimentación, minería y transporte, reportes recientes indican que está desarrollando tecnología que podría utilizarse en servicios de robotaxis y que ya ha mantenido conversaciones con Uber sobre una posible aplicación de esa tecnología.

De acuerdo con Financial Times, Atoms ha incorporado a varios antiguos empleados de Uber vinculados con el programa de conducción autónoma de la compañía, además de profesionales procedentes de empresas como Waymo, Tesla y Zoox. El movimiento también incluye a Anthony Levandowski, antiguo responsable de tecnología autónoma de Uber, cuya compañía Pronto fue adquirida por Atoms. Pronto desarrolla sistemas de conducción autónoma para operaciones mineras y vehículos utilizados fuera de carretera. La adquisición fue confirmada por la propia empresa y convirtió su tecnología en la base de la división minera de Atoms.

La relación con Uber añade otro elemento al regreso de Kalanick al sector. Uber participó en la ronda de financiamiento de 1.700 millones de dólares que Atoms cerró en julio y que fue liderada por Andreessen Horowitz. Aunque Uber no hizo público el monto de su inversión, The Information, citado posteriormente por TechCrunch y otros medios, situó la participación en aproximadamente 100 millones de dólares. La operación vuelve a vincular financieramente a las dos compañías casi una década después de la salida de Kalanick de Uber.

Según Financial Times, Atoms y Uber también han mantenido conversaciones sobre la posibilidad de utilizar la tecnología de conducción autónoma de Atoms en servicios de transporte bajo demanda. Atoms, sin embargo, no se presenta como un operador de robotaxis y ha mantenido públicamente el foco en la automatización industrial. La empresa ha descrito su estrategia como el desarrollo de una plataforma o “wheelbase” para robots especializados, en lugar de concentrarse exclusivamente en vehículos destinados al transporte de pasajeros.

La estrategia resulta significativa en un mercado en el que Uber ha optado por asociarse con desarrolladores externos en lugar de mantener un programa propio de conducción autónoma. TechCrunch contabilizó más de 30 compañías de vehículos autónomos con las que Uber había establecido acuerdos o realizado inversiones durante los últimos dos años. Entre ellas se encuentran empresas como Waymo, WeRide y Baidu, lo que refleja una estrategia basada en incorporar distintas tecnologías a su plataforma de movilidad.

El regreso de Kalanick al sector también tiene antecedentes. Uber creó su grupo de tecnologías autónomas durante su gestión y posteriormente abandonó el desarrollo interno después de varios años de inversión. En 2020, la compañía vendió esa división a Aurora. La trayectoria de Levandowski está igualmente ligada a aquella etapa: el ingeniero estuvo involucrado en la disputa judicial entre Uber y Waymo por secretos comerciales relacionados con conducción autónoma.

Por ahora, la información disponible no permite concluir que Atoms vaya a operar una red propia de robotaxis. Lo que sí muestra es una creciente concentración de recursos, talento y capital en tecnologías de autonomía que podrían tener aplicaciones tanto industriales como en transporte. La participación de Uber abre una posible vía comercial para esas tecnologías, mientras Atoms mantiene una estrategia más amplia centrada en automatizar actividades físicas mediante sistemas especializados.

Fuente: WEB | Editado por CDOL

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