El doblete sísmico de magnitudes 7,5 y 7,2 que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio de 2026 no solo causó daños severos en la infraestructura física, sino que puso a prueba la capacidad de respuesta y la resiliencia de todo el sector de las telecomunicaciones.
La necesidad crítica de mantener comunicada a la población impulsó a las operadoras móviles, tanto públicas como privadas, a ejecutar planes de contingencia inéditos en el país para mitigar el impacto del apagón generalizado en las zonas afectadas.
Ante el colapso inicial de las comunicaciones, cada una de las empresas de telefonía estructuró su soporte inmediato implementando diferentes estrategias de cobertura y tiempo.
Digitel centró sus esfuerzos de mitigación en las regiones que registraron el mayor impacto físico, liberando sin costo los servicios de llamadas nacionales y mensajería de texto durante 48 horas en Caracas, La Guaira, Carabobo, Aragua, Yaracuy y Lara, además de centralizar los reportes de riesgo a través del número 112.
Por su parte, Movistar habilitó una ventana de 72 horas de llamadas nacionales gratuitas para la totalidad de sus usuarios en el territorio nacional. Paralelamente, su casa matriz, Telefónica, eliminó el costo de las comunicaciones hacia Venezuela desde España a través de sus redes Movistar y O2, sumando la entrega de días de servicio sin cargo mediante eSIMFlag para personal de asistencia humanitaria y profesionales desplegados por la contingencia, mientras resguardaba la atención de emergencias mediante el 911.
En el sector público, la operadora estatal Movilnet, en conjunto con su matriz Cantv, aplicó una medida de carácter universal al declarar la gratuidad de sus servicios de telefonía fija, móvil, televisión e internet de banda ancha a nivel nacional durante 48 horas, vinculando su línea de asistencia al número 1.
Sin embargo, la innovación tecnológica más destacada de esta crisis ha sido la activación de la tecnología satelital de emergencia para dispositivos móviles en el estado La Guaira, una de las zonas donde las redes terrestres sufrieron apagones masivos debido a fallas eléctricas y daños estructurales en las radiobases.
Tras las mesas de trabajo convocadas por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), se autorizó de forma temporal el uso del espectro radioeléctrico para que Movistar, aprovechando su alianza internacional con Starlink, activara el sistema Direct to Device. A diferencia del internet satelital convencional, este mecanismo permite que los teléfonos inteligentes con conectividad LTE compatibles se enlacen directamente a la constelación de satélites de órbita baja de SpaceX sin necesidad de antenas parabólicas, cableados locales o modificaciones en los contratos vigentes.
Es crucial precisar que, en esta fase de contingencia, el servicio está estrictamente limitado al envío y recepción de mensajes de texto de emergencia y opera con mayor efectividad en espacios abiertos con el cielo despejado, por lo que no permite navegación web ni llamadas de voz tradicionales.
Para evitar monopolios durante la crisis, el regulador estableció que el acceso a este espectro de salvamento debe compartirse obligatoriamente con las demás prestadoras.
Actualmente Digitel también ha habilitado en el estado La Guaira, a través de Starlink Mobile, la mensajería de texto satelital gratuita.
Finalmente, la respuesta ante la tragedia trascendió las fronteras venezolanas y movilizó al ecosistema global. Empresas de telecomunicaciones internacionales como MasOrange en España y Telecom Argentina se sumaron a la contingencia eliminando temporalmente las tarifas de interconexión y los costos de las llamadas de larga distancia internacional orientadas hacia Venezuela. Este esfuerzo conjunto reveló que, ante la magnitud de un desastre natural, las barreras comerciales entre competidores directos ceden por completo cuando está en juego el derecho fundamental a la comunicación de una población entera.
Fuente: CDOL






































