Durante su participación en encuentros sobre tecnología y física, el pionero del procesador Intel 4004 señala que el libre albedrío y la ética escapan a la capacidad de los modelos computacionales.
La imposibilidad de replicar la conciencia humana mediante la IA se ha convertido en un punto central de debate técnico y filosófico. Durante su intervención a distancia en el encuentro Human Driven AI Summit celebrado en Pompeya, el físico, inventor y empresario Federico Faggin abordó los límites estructurales de los modelos computacionales frente a la mente humana.
Faggin, pionero de la industria de semiconductores conocido por liderar en 1971 el diseño del Intel 4004 —el primer microprocesador comercial integrado en un solo chip— y por desarrollar la tecnología Silicon Gate que permitió los chips de memoria modernos, sostuvo que aspectos fundamentales como la conciencia y el libre albedrío no se pueden codificar. A su juicio, la ética no responde a un algoritmo ni puede explicarse dentro de los marcos tradicionales de la física clásica.
El especialista remarcó que las arquitecturas digitales operan sobre datos e información, pero que el dato por sí solo carece de un atributo subjetivo inherente a la experiencia humana. Según expuso en el congreso, su postura sostiene que la conciencia debe postularse como una propiedad fundamental existente desde los orígenes del universo y que no procede delegar en la física cuántica ni en la potencia de cálculo la explicación total de las capacidades mentales.
En paralelo a sus participaciones en espacios de discusión tecnológica, Faggin, nacido en Vicenza en 1941 y galardonado con la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación de Estados Unidos en 2010 y el Premio Enrico Fermi en 2014, participó en el Festival de la Conciencia realizado en Padua. En dicho encuentro, en un diálogo con el organizador Andrea Salvetti ante un recinto completo en la sede de la Región, el físico reflexionó sobre el panorama social y laboral actual. Faggin señaló que llegar a la mayoría de edad en la actualidad implica retos distintos a los que enfrentó su generación a finales de la década de 1960, detectando una menor presencia de impulso transformador en parte de la juventud actual.
Tras establecer su residencia nuevamente en el centro histórico de Padua, ciudad donde cursó sus estudios de Física, Faggin ha impulsado junto a un grupo de inversionistas una iniciativa empresarial orientada a financiar y promover empresas emergentes de base tecnológica en Italia. Esta faceta privada complementa la labor de la Fundación Federico y Elvia Faggin, entidad dedicada desde 2011 al estudio científico de la conciencia a través del patrocinio de investigaciones teóricas y experimentales.
La postura del diseñador del procesador Z80 y cofundador de Synaptics coincide con un periodo de amplia discusión global respecto a la regulación, el costo de infraestructura y la seguridad de los modelos de IA. Mientras firmas del sector tecnológico incrementan el gasto en capacidad de cómputo para aproximarse a la inteligencia general artificial, diversos investigadores y analistas del área coinciden con Faggin en distinguir la capacidad sintáctica del procesamiento de datos de la comprensión semántica y la vivencia consciente.
Fuente: Web. Editado por CDOL







































